gemalicia
Poeta asiduo al portal
Cada mañana que me levanto camino hacia el espejo,
y veo en la profundidad de mis ojos obscuros,
que no hay nada mas que una necia mirada en el recóndito,
por el exterior mi rostro con ojeras y demacrado
revela el cansancio de tener que empezar.
Comenzar cada día pensando en tu falsedad,
y en ocasiones me lamento tanto
que pierdo la noción del tiempo,
olvidando la verdadera razón de mi existencia,
abandonado la oportunidad que Dios me ha dado.
Cada mañana sentada en el coche entre tanto tráfico,
especulo que si tu no valoras este amor,
¿entonces porqué todavía te amo?,
pienso en todo lo pérfido que ha pasado en mi vida,
y los malos recuerdos y momentos se agolpan en mi mente.
Es entonces cuando las lagrimas sin vigor
se deslizan sobre mi semblante pálido y fatigado,
y en esos instantes rememoro a mi padre,
me pregutno dónde estará o si aún vivirá,
me pregunto si es que a caso aún, un padre tendré.
Recordando manejo en mi auto,
deseando atrapar un camino que me lleve al olvido
pidiendo a gritos poder ignorar tu mentira
que hace renacer todo lo malo en mi interior,
perdiendome en un laberinto de exasperación.
Y en todo ese embrollo de angustia y confusión
evoco mi refelxión al pasado,
reproduciendo en mi mente ese instante de tortura,
cruel calvario es el suicidio,
dejando caer mi cuerpo al frívolo vacío.
Y aunque me encuentre en esta enorme soledad,
atesoro aún la fuerza para sonreir,
con el transcurrir de los años
tengo la certeza de que lo superaré,
mi vista agotada alzaré hacia el inmenso cielo,
dandóle gracias a Dios por el don de vivir.
y veo en la profundidad de mis ojos obscuros,
que no hay nada mas que una necia mirada en el recóndito,
por el exterior mi rostro con ojeras y demacrado
revela el cansancio de tener que empezar.
Comenzar cada día pensando en tu falsedad,
y en ocasiones me lamento tanto
que pierdo la noción del tiempo,
olvidando la verdadera razón de mi existencia,
abandonado la oportunidad que Dios me ha dado.
Cada mañana sentada en el coche entre tanto tráfico,
especulo que si tu no valoras este amor,
¿entonces porqué todavía te amo?,
pienso en todo lo pérfido que ha pasado en mi vida,
y los malos recuerdos y momentos se agolpan en mi mente.
Es entonces cuando las lagrimas sin vigor
se deslizan sobre mi semblante pálido y fatigado,
y en esos instantes rememoro a mi padre,
me pregutno dónde estará o si aún vivirá,
me pregunto si es que a caso aún, un padre tendré.
Recordando manejo en mi auto,
deseando atrapar un camino que me lleve al olvido
pidiendo a gritos poder ignorar tu mentira
que hace renacer todo lo malo en mi interior,
perdiendome en un laberinto de exasperación.
Y en todo ese embrollo de angustia y confusión
evoco mi refelxión al pasado,
reproduciendo en mi mente ese instante de tortura,
cruel calvario es el suicidio,
dejando caer mi cuerpo al frívolo vacío.
Y aunque me encuentre en esta enorme soledad,
atesoro aún la fuerza para sonreir,
con el transcurrir de los años
tengo la certeza de que lo superaré,
mi vista agotada alzaré hacia el inmenso cielo,
dandóle gracias a Dios por el don de vivir.
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