juams
Poeta recién llegado
La inspiración; ese manjar que nos merecemos
a veces oscura, otras alegre, pero siempre bienvenida.
Puede pintarnos; celeste o negro,
y aquel sentimiento nos evoca:
El recuerdo más intimo que alguna vez vivimos
como si se tratara de algo, alguna vez poseímos.
Siempre se presenta con aquel vestido
y una reminiscencia puedo degustar.
Con una mano echa raíces en mi brazo
con la otra, camino.
Una grata certeza me invade; se, lo voy a cruzar,
ah, en este momento pensar; es solo pensar.
No estoy, aunque puedo ver
cuanta misericordia posee esa dama.
Y ahora la punción; aquella daga en mi cuerpo
que no aborrezco,
sigo.
Así es mi creadora,
yo un enamorado
ah, cuanto le debo.
Como si se tratara de una inscripción
el sello artifice en mi frente
me posee.
Su obra: Yo. Y yo nada.
Me conformo.
Luego emana un presentimiento,
del trabajo encomendado,
ahora viene la intuición:
esa sensación como de esperanza
porque la manualidad es mi arte.
Ah, cuan gratos son estos oscuros.
a veces oscura, otras alegre, pero siempre bienvenida.
Puede pintarnos; celeste o negro,
y aquel sentimiento nos evoca:
El recuerdo más intimo que alguna vez vivimos
como si se tratara de algo, alguna vez poseímos.
Siempre se presenta con aquel vestido
y una reminiscencia puedo degustar.
Con una mano echa raíces en mi brazo
con la otra, camino.
Una grata certeza me invade; se, lo voy a cruzar,
ah, en este momento pensar; es solo pensar.
No estoy, aunque puedo ver
cuanta misericordia posee esa dama.
Y ahora la punción; aquella daga en mi cuerpo
que no aborrezco,
sigo.
Así es mi creadora,
yo un enamorado
ah, cuanto le debo.
Como si se tratara de una inscripción
el sello artifice en mi frente
me posee.
Su obra: Yo. Y yo nada.
Me conformo.
Luego emana un presentimiento,
del trabajo encomendado,
ahora viene la intuición:
esa sensación como de esperanza
porque la manualidad es mi arte.
Ah, cuan gratos son estos oscuros.