rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Necesito de tu mano,
la suave caricia
que aclare el pensamiento,
que al corazón debilita.
Necesito tu frescura
de bahía, en mi brisa
y recostarme en las aguas,
de tu cuerpo sin prisa.
Necesito tu boca
alimentando mi vida
y el amparo de tus brazos,
Cobijando mi hidalguía.
Necesito tu resguardo
cuando bailo en la utopía
y la realidad, me llama,
Volviendo en melancolía.
Necesito de tus pasos
cuando embargo al pensamiento
y detengo mi camino,
en un gigante desierto.
Necesito de tus ojos
para que seas mi vista,
cuando ennegrezco en tormenta
y salgo a pasear mi ira.
Necesito de tu amor
para no sangrar mi vida,
ser poeta, cariñoso
y el señor de tu sonrisa.
la suave caricia
que aclare el pensamiento,
que al corazón debilita.
Necesito tu frescura
de bahía, en mi brisa
y recostarme en las aguas,
de tu cuerpo sin prisa.
Necesito tu boca
alimentando mi vida
y el amparo de tus brazos,
Cobijando mi hidalguía.
Necesito tu resguardo
cuando bailo en la utopía
y la realidad, me llama,
Volviendo en melancolía.
Necesito de tus pasos
cuando embargo al pensamiento
y detengo mi camino,
en un gigante desierto.
Necesito de tus ojos
para que seas mi vista,
cuando ennegrezco en tormenta
y salgo a pasear mi ira.
Necesito de tu amor
para no sangrar mi vida,
ser poeta, cariñoso
y el señor de tu sonrisa.
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