Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
TUS MANOS
Que pocas veces
En la vida
He podido tocar tus manos,
Que pocas veces
He sentido tus caricias
En mi piel
Y en mi cara,
Que pocas veces y pocos días
Sentí su suavidad,
Su piel tan fina,
Pero siempre quedó en mí
Grabado con el cincel
De mis recuerdos,
Y dentro del alma mía,
Cuando cerca de mis manos
Fuertemente cogidas,
Como si tuviese miedo
A que se soltaran,
Cuando las tuyas
Tuve entre las mías.
¡Qué preciosas,
Qué finas,
Qué hermosas manos
Tenías!
Despiertan aquellos recuerdos
De aquellos inolvidables días,
Cuando juntos,
Lado a lado,
Yo te cogía
Con tanta ilusión
Y alegría,
Tus suaves manos
Que mi corazón
Tan cerca sentían,
Y cuando al tocarnos,
Dedo con dedo,
Palma con palma,
Bajo la belleza de la noche
O bajo la hermosura del día,
Nuestros corazones enamorados,
A través de nuestros ojos
Y nuestras miradas,
Al cogernos de las manos
Con más ilusión latían.
¡Cómo echo de menos
Aquellas hermosas manos
Que tu tenías!
Y recordando
Tan maravillosos pasajes
De nuestras vidas,
Aquellas miradas tuyas
Que en mis ojos se metían,
Cuando sin dejar
De mirarte,
A mí me parecía
Que tan felices momentos,
Tantos y tan bonitos recuerdos,
Y tus dulces miradas
Nunca desaparecerían.
Por eso,
Ahora pienso
Que aunque no tenga tus manos
Cerca de las mías
Para poder agarrarnos,
Para hacerte mis caricias,
En mi mente siempre queda
Lo que yo nunca he olvidado:
Tus ojos y tus miradas,
Tus sonrisas,
Tus dulces palabras
Y todos tus encantos,
Y por supuesto,
Tan bellas y encantadoras,
Tan suaves manos
Que pocas veces
En la vida
He podido tocar tus manos,
Que pocas veces
He sentido tus caricias
En mi piel
Y en mi cara,
Que pocas veces y pocos días
Sentí su suavidad,
Su piel tan fina,
Pero siempre quedó en mí
Grabado con el cincel
De mis recuerdos,
Y dentro del alma mía,
Cuando cerca de mis manos
Fuertemente cogidas,
Como si tuviese miedo
A que se soltaran,
Cuando las tuyas
Tuve entre las mías.
¡Qué preciosas,
Qué finas,
Qué hermosas manos
Tenías!
Despiertan aquellos recuerdos
De aquellos inolvidables días,
Cuando juntos,
Lado a lado,
Yo te cogía
Con tanta ilusión
Y alegría,
Tus suaves manos
Que mi corazón
Tan cerca sentían,
Y cuando al tocarnos,
Dedo con dedo,
Palma con palma,
Bajo la belleza de la noche
O bajo la hermosura del día,
Nuestros corazones enamorados,
A través de nuestros ojos
Y nuestras miradas,
Al cogernos de las manos
Con más ilusión latían.
¡Cómo echo de menos
Aquellas hermosas manos
Que tu tenías!
Y recordando
Tan maravillosos pasajes
De nuestras vidas,
Aquellas miradas tuyas
Que en mis ojos se metían,
Cuando sin dejar
De mirarte,
A mí me parecía
Que tan felices momentos,
Tantos y tan bonitos recuerdos,
Y tus dulces miradas
Nunca desaparecerían.
Por eso,
Ahora pienso
Que aunque no tenga tus manos
Cerca de las mías
Para poder agarrarnos,
Para hacerte mis caricias,
En mi mente siempre queda
Lo que yo nunca he olvidado:
Tus ojos y tus miradas,
Tus sonrisas,
Tus dulces palabras
Y todos tus encantos,
Y por supuesto,
Tan bellas y encantadoras,
Tan suaves manos
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