Será difícil
escribirte sin pensarte,
decir que fuimos migajas de incertidumbre
desparramadas
en el grisáceo cordón de la vereda.
Aunque te encuentre entre pasos agotados
por los pasillos de mi alma,
o me pidas a gritos el rescate
de aquellas sombras que te inmolaron en llanto
Ya no lo haré, amor.
Ya no tenderé a la deriva mis manos...
Ya no le invocaré a tu presencia tus besos,
las bendiciones míseras de tu boca.
Será difícil
-imposible-
escribir tu nombre en el futuro
de una historia enmascarada por tu ausencia.
Por eso amor, serás pasado,
y mis débiles sentidos intentarán inventar
otro lenguaje,
otro tiempo...
Otra historia que se lleve tus migajas,
tus recuerdos,
tus sombras,
y esa palabra muerta:
tu nombre en pretérito.