Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me quedé en el laberinto
de la pólvora y el mago,
con la princesa y el vago
dueños del pensar extinto.
Nada cambia ni es distinto,
nunca tiene escapatoria,
agua de la misma noria
que nos dan como la buena,
vivimos la misma pena;
ellos son la misma escoria.
Nos agarran de pendejos
y nos dan gato por liebre,
placebos para la fiebre
que matan niños y viejos.
La verdad nos queda lejos
si nos tienen en miseria,
no respetan ni la feria
de los bienes y los males
pues sus puñetas mentales
les prohiben cosa seria.
de la pólvora y el mago,
con la princesa y el vago
dueños del pensar extinto.
Nada cambia ni es distinto,
nunca tiene escapatoria,
agua de la misma noria
que nos dan como la buena,
vivimos la misma pena;
ellos son la misma escoria.
Nos agarran de pendejos
y nos dan gato por liebre,
placebos para la fiebre
que matan niños y viejos.
La verdad nos queda lejos
si nos tienen en miseria,
no respetan ni la feria
de los bienes y los males
pues sus puñetas mentales
les prohiben cosa seria.
:: El segundo párrafo es maravilloso, jolines... que fuerza, que detalle... lo leo y lo leo y me encandilan esas frases... que manejo de emociones...