Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
No hurgues más en la herida que me sangra,
por lo mucho que te he amado, te lo pido por favor...
Desgastadas llevo, entre los dedos las pestañas,
por la insólita costumbre de pedir el mismo deseo al amor...
No hurgues más la herida que me sangra,
bien sabes, que si sangra, es por vos...
Pero si mi sangre alimenta tu esperanza,
entonces, ¡que se me desangre el corazón!...
No hurgues más en la herida que me sangra,
en algún punto exacto, la cicatriz se descosió...
La cutícula curtida se me cae, y de una forma extraña,
mis sentidos sólo acusan a las agujas del reloj...
No hurgues más en la herida que me sangra,
mejor bésame despacio, los rescoldos de emoción,
y acompáñame al lecho donde aún bailan,
los sueños que soñamos en nombre del amor...
No hurgues más la herida que me sangra,
no alimentes con desprecio el veneno que me dio,
el dolor de no encontrar más, aquella tierna mirada,
que solía acariciar mi rostro, hasta besarme el corazón...
Ámame despacio, enjúgame las lágrimas...
Comprende que te amo, y que esta soledad en la distancia,
me desgarra todo el cuerpo poco a poco de dolor;
y si es verdad, que tanto me amas, no insistas en entablar una batalla...
Yo soy tuya, por que te amo, por voluntad propia y por libre elección.
Te juro que no hay fuerza en este mundo que pueda actuar como palanca,
que logre sacarte de dentro de mi alma y mi razón,
pues en este instante te estoy tatuando con cada letra de cada palabra
de esta poesía que he escrito, con la sangre que derrama este herido corazón...
por lo mucho que te he amado, te lo pido por favor...
Desgastadas llevo, entre los dedos las pestañas,
por la insólita costumbre de pedir el mismo deseo al amor...
No hurgues más la herida que me sangra,
bien sabes, que si sangra, es por vos...
Pero si mi sangre alimenta tu esperanza,
entonces, ¡que se me desangre el corazón!...
No hurgues más en la herida que me sangra,
en algún punto exacto, la cicatriz se descosió...
La cutícula curtida se me cae, y de una forma extraña,
mis sentidos sólo acusan a las agujas del reloj...
No hurgues más en la herida que me sangra,
mejor bésame despacio, los rescoldos de emoción,
y acompáñame al lecho donde aún bailan,
los sueños que soñamos en nombre del amor...
No hurgues más la herida que me sangra,
no alimentes con desprecio el veneno que me dio,
el dolor de no encontrar más, aquella tierna mirada,
que solía acariciar mi rostro, hasta besarme el corazón...
Ámame despacio, enjúgame las lágrimas...
Comprende que te amo, y que esta soledad en la distancia,
me desgarra todo el cuerpo poco a poco de dolor;
y si es verdad, que tanto me amas, no insistas en entablar una batalla...
Yo soy tuya, por que te amo, por voluntad propia y por libre elección.
Te juro que no hay fuerza en este mundo que pueda actuar como palanca,
que logre sacarte de dentro de mi alma y mi razón,
pues en este instante te estoy tatuando con cada letra de cada palabra
de esta poesía que he escrito, con la sangre que derrama este herido corazón...
::::