CLEITO
Poeta recién llegado
En una silla sentado esperaba un mortal,
al lado de la ventana de la gran casa,
de canas y contemplación sin vida,
con los ojos vidriosos como aquel ventanal,
miraba el horizonte perdido en sus recuerdos,
y el corazón con la esperanza de los años viejos.
Estaba vacío en esa casa colosal,
sin bullicios ni cantos de los retoñitos,
ni un gato que le piropeara la ternura ,
y a su cabellera de invierno blanco,
se escaseaba las pelusas como la vida a ese veterano.
Era el día en que se recuerda más a los padres,
pero ante su puerta no se escuchaba ni un toquecito,
ni le teléfono un decir te quiero,
o una falsas reunión de festividades ,
en su mesa no había mas que sillas vacías y
un mantel viejo como su cuerpo.
Las lágrimas se crearon holocausto en sus mejillas,
y los remordimientos se inventaron presentes,
el que como una día su casa estaba llena de bulla y risas
como la mesa servida por una mujer que era su poesía,
y un mantel bordado como los deseos de aquella,
que tristeza se hubiera prevenido.,de no haber sido el una mentira.
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