A los Beatniks

carlos lopez dzur

Poeta que considera el portal su segunda casa
---frag. 8.

«Y los gusanos niegan nacer de algún cadáver»:
Samuel R. Quiñones (poeta puertorriqueño)


No sufran, polacos, hijos de la matanza,
vecinos de Katyn; llegó la Nueva Era
del hombre que sonríe.

El universo que ha parecido frágil,
caótico, miserable y siniestro,
a esos asesinos alemanes,
a esos cómplices rusos del ultraje,
les mostrará sus tumbas, sin coronas.
Desde este año de 1943 ya quedaron malditos.

Y entonces:
Que con su pan se coman los cadáveres.
Que las fosas en Smolensk les devuelvan
sus crímenes. Que para ser humanos
tengan que leer la desilusión de los vencidos,
los poemas de esta generación que los ofende.

Los panfletos de iracundia,
la estética mostrenca.
Que el odio de los sobrevivientes
conste en acta.

Sí, ya les odiarán, sin olvidarlos,
los hombres y mujeres que, con vergüenza,
han visto el por qué debe vivirse
y tenerse un poco de congoja antes de llamarse
herederos del triunfo y de su siglo:
los Happy Fifties, los Civilizadores.

Sepan pues por qué hay bohemios ambulantes
yendo por todos los caminos, acusándolos,
maldiciéndolos en nombre de esos diez mil
oficiales del impune exterminio.

Son muchísimos más
los muertos de las guerras sin sentido.
Las gentes miserables, en los barrios pobres,
cantan con los «beatniks»
los blues de las ciudades,
la vergüenza de las aldeas perdidas,
dolor americano y europeo;
cantan y cantan
los ángeles de las desolaciones.

Vagabundos del Dharma, no desmayen.
Viajeros solitarios, soñadores,
por los muertos de Katyn, sigan aún tristes;
pero crean en el mañana aunque la decadencia
se haya transformado en norma y triunfalismo.

La guerra aún no se va de la Tierra
ni los desarraigados han salido de la muerte,
pero es un crimen dejar ese saldo de amargura
en insepulta evidencia y abominaciones.
 
---frag. 8.

«Y los gusanos niegan nacer de algún cadáver»:
Samuel R. Quiñones (poeta puertorriqueño)


No sufran, polacos, hijos de la matanza,
vecinos de Katyn; llegó la Nueva Era
del hombre que sonríe.

El universo que ha parecido frágil,
caótico, miserable y siniestro,
a esos asesinos alemanes,
a esos cómplices rusos del ultraje,
les mostrará sus tumbas, sin coronas.
Desde este año de 1943 ya quedaron malditos.

Y entonces:
Que con su pan se coman los cadáveres.
Que las fosas en Smolensk les devuelvan
sus crímenes. Que para ser humanos
tengan que leer la desilusión de los vencidos,
los poemas de esta generación que los ofende.

Los panfletos de iracundia,
la estética mostrenca.
Que el odio de los sobrevivientes
conste en acta.

Sí, ya les odiarán, sin olvidarlos,
los hombres y mujeres que, con vergüenza,
han visto el por qué debe vivirse
y tenerse un poco de congoja antes de llamarse
herederos del triunfo y de su siglo:
los Happy Fifties, los Civilizadores.

Sepan pues por qué hay bohemios ambulantes
yendo por todos los caminos, acusándolos,
maldiciéndolos en nombre de esos diez mil
oficiales del impune exterminio.

Son muchísimos más
los muertos de las guerras sin sentido.
Las gentes miserables, en los barrios pobres,
cantan con los «beatniks»
los blues de las ciudades,
la vergüenza de las aldeas perdidas,
dolor americano y europeo;
cantan y cantan
los ángeles de las desolaciones.

Vagabundos del Dharma, no desmayen.
Viajeros solitarios, soñadores,
por los muertos de Katyn, sigan aún tristes;
pero crean en el mañana aunque la decadencia
se haya transformado en norma y triunfalismo.

La guerra aún no se va de la Tierra
ni los desarraigados han salido de la muerte,
pero es un crimen dejar ese saldo de amargura
en insepulta evidencia y abominaciones.
º

Por favor Carlos, quisiera (necesito) precisiones y aclaraciones acerca de este poema tan bello y meduloso. ¿qué pasó en Katyn? ¿tiene algo que ver con los mellizos locos que rigen Polonia hoy?
Abrazo
Ricardin
 
Carlos, fueron tantos los muertos en smolenks que de tanto en tanto la secuencia hace espasmos de dolor por lo cruel de las guerras y todo lo que ellas arrasan...la historia está escrita y aquí no la traes para dejar fiel testimonio de ella.

Las últimas cuatro líneas de tu poema son una verdadera joya. Gracias por acompañarnos con tu talento en esta casa. Un fuerte abracito y mis estrellas que siempre ganas.!
 
---frag. 8.

«Y los gusanos niegan nacer de algún cadáver»:
Samuel R. Quiñones (poeta puertorriqueño)


No sufran, polacos, hijos de la matanza,
vecinos de Katyn; llegó la Nueva Era
del hombre que sonríe.

El universo que ha parecido frágil,
caótico, miserable y siniestro,
a esos asesinos alemanes,
a esos cómplices rusos del ultraje,
les mostrará sus tumbas, sin coronas.
Desde este año de 1943 ya quedaron malditos.

Y entonces:
Que con su pan se coman los cadáveres.
Que las fosas en Smolensk les devuelvan
sus crímenes. Que para ser humanos
tengan que leer la desilusión de los vencidos,
los poemas de esta generación que los ofende.

Los panfletos de iracundia,
la estética mostrenca.
Que el odio de los sobrevivientes
conste en acta.

Sí, ya les odiarán, sin olvidarlos,
los hombres y mujeres que, con vergüenza,
han visto el por qué debe vivirse
y tenerse un poco de congoja antes de llamarse
herederos del triunfo y de su siglo:
los Happy Fifties, los Civilizadores.

Sepan pues por qué hay bohemios ambulantes
yendo por todos los caminos, acusándolos,
maldiciéndolos en nombre de esos diez mil
oficiales del impune exterminio.

Son muchísimos más
los muertos de las guerras sin sentido.
Las gentes miserables, en los barrios pobres,
cantan con los «beatniks»
los blues de las ciudades,
la vergüenza de las aldeas perdidas,
dolor americano y europeo;
cantan y cantan
los ángeles de las desolaciones.

Vagabundos del Dharma, no desmayen.
Viajeros solitarios, soñadores,
por los muertos de Katyn, sigan aún tristes;
pero crean en el mañana aunque la decadencia
se haya transformado en norma y triunfalismo.

La guerra aún no se va de la Tierra
ni los desarraigados han salido de la muerte,
pero es un crimen dejar ese saldo de amargura
en insepulta evidencia y abominaciones.

Excelente poema. Hay tanta historia recordada y sufrida en tus poemas!
Tanto reclamo!
Sabes que soy una de tus seguidoras...tu poesía mueve los cimientos, aunque se esté muy fuerte, el dolor surge
"los ángeles de las desolaciones"
Es bueno no sepultar las abominaciones
gracias por regfalarnos este poema
beatriz
 
---frag. 8.

«Y los gusanos niegan nacer de algún cadáver»:
Samuel R. Quiñones (poeta puertorriqueño)


No sufran, polacos, hijos de la matanza,
vecinos de Katyn; llegó la Nueva Era
del hombre que sonríe.

El universo que ha parecido frágil,
caótico, miserable y siniestro,
a esos asesinos alemanes,
a esos cómplices rusos del ultraje,
les mostrará sus tumbas, sin coronas.
Desde este año de 1943 ya quedaron malditos.

Y entonces:
Que con su pan se coman los cadáveres.
Que las fosas en Smolensk les devuelvan
sus crímenes. Que para ser humanos
tengan que leer la desilusión de los vencidos,
los poemas de esta generación que los ofende.

Los panfletos de iracundia,
la estética mostrenca.
Que el odio de los sobrevivientes
conste en acta.

Sí, ya les odiarán, sin olvidarlos,
los hombres y mujeres que, con vergüenza,
han visto el por qué debe vivirse
y tenerse un poco de congoja antes de llamarse
herederos del triunfo y de su siglo:
los Happy Fifties, los Civilizadores.

Sepan pues por qué hay bohemios ambulantes
yendo por todos los caminos, acusándolos,
maldiciéndolos en nombre de esos diez mil
oficiales del impune exterminio.

Son muchísimos más
los muertos de las guerras sin sentido.
Las gentes miserables, en los barrios pobres,
cantan con los «beatniks»
los blues de las ciudades,
la vergüenza de las aldeas perdidas,
dolor americano y europeo;
cantan y cantan
los ángeles de las desolaciones.

Vagabundos del Dharma, no desmayen.
Viajeros solitarios, soñadores,
por los muertos de Katyn, sigan aún tristes;
pero crean en el mañana aunque la decadencia
se haya transformado en norma y triunfalismo.

La guerra aún no se va de la Tierra
ni los desarraigados han salido de la muerte,
pero es un crimen dejar ese saldo de amargura
en insepulta evidencia y abominaciones.

Copio aquí estos magistrales versos:

Vagabundos del Dharma, no desmayen.
Viajeros solitarios, soñadores,
por los muertos de Katyn, sigan aún tristes;
pero crean en el mañana aunque la decadencia
se haya transformado en norma y triunfalismo.

La guerra aún no se va de la Tierra
ni los desarraigados han salido de la muerte,
pero es un crimen dejar ese saldo de amargura



Yo soy un vagabundo aun con rumbo, con el Dharma en mi mochila, el propósito en la vida...El ego es la causa de todos los males. guerras, poder, destrucción,.... Como digo me quedo con las dos últimas estrofas. Que poetas como tú dibujen la ignominia del hombre, que no muera en la memoria amigo. Un placer leerte. Un fuerte abrazo. javi.
 
Excelente poema. Hay tanta historia recordada y sufrida en tus poemas!
Tanto reclamo!
Sabes que soy una de tus seguidoras...tu poesía mueve los cimientos, aunque se esté muy fuerte, el dolor surge
"los ángeles de las desolaciones"
Es bueno no sepultar las abominaciones
gracias por regfalarnos este poema
beatriz

Gracias, Beatriz. En este mes, se cumple el aniversario número 40 de la GENERACION DEL '60, es decir, la de los hippies y el movimiento estudiantil que en EE.UU. llamamos la GENERACION DEL BABY BOOM, generación de mucho rock, Mick Jones, Mick Jagger... estaré poniendo poemas relacionados al tema de mi libro «Memorias de la contracultura». Yo soy un orgulloso hijo de esa generación, «the generation that changed America».

carlos
 
Copio aquí estos magistrales versos:

Vagabundos del Dharma, no desmayen.
Viajeros solitarios, soñadores,
por los muertos de Katyn, sigan aún tristes;
pero crean en el mañana aunque la decadencia
se haya transformado en norma y triunfalismo.

La guerra aún no se va de la Tierra
ni los desarraigados han salido de la muerte,
pero es un crimen dejar ese saldo de amargura



Yo soy un vagabundo aun con rumbo, con el Dharma en mi mochila, el propósito en la vida...El ego es la causa de todos los males. guerras, poder, destrucción,.... Como digo me quedo con las dos últimas estrofas. Que poetas como tú dibujen la ignominia del hombre, que no muera en la memoria amigo. Un placer leerte. Un fuerte abrazo. javi.

Gracias, Javi.
Estamos celebrando los primeros 40 años de la generación
que abrió caminos de cambio, la generación de la Nueva Era, el Acuario,
los Hippies, la Generación que cambió el materialismo de los «Felices decenios de confort y materialismo de los años '50s» y estaré publicando sobre el tema.

saludos y un abrazo,
carlos
 
Carlos, fueron tantos los muertos en smolenks que de tanto en tanto la secuencia hace espasmos de dolor por lo cruel de las guerras y todo lo que ellas arrasan...la historia está escrita y aquí no la traes para dejar fiel testimonio de ella.

Las últimas cuatro líneas de tu poema son una verdadera joya. Gracias por acompañarnos con tu talento en esta casa. Un fuerte abracito y mis estrellas que siempre ganas.!


Gracias, Tuti, por leer y recordar conmigo, en solemne silencio y dolor, lo que es capaz de cometer el hombre envanecido y seguir de largo como si fuesen reprobable sus matanzas y no llevaran tácita su consecuencia, su karma.

abrazos.
carlos
 

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