Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te quiero me dijiste un día,
parece que lo has olvidado,
llenaste de tristeza el alma mía,
mi ilusión y mi amor se han marchitado.
¿Qué apagó la llama encendida
que tanto tiempo ha durado,
por el amor mantenida,
por un amor ya acabado?
Mi alma vivió dormida
contigo siempre soñando,
ahora parece perdida,
sin saber dónde ni cuándo
se encuentra, tal vez escondida,
tal vez llorando,
aquella amada mía
que tanto la amé y la amo.
Te quiero me dijiste un día,
yo en ti había confiado,
me saciaste de alegría,
de un amor incontrolado,
mi amor que por ti moría
vacío se ha quedado,
cuanto más feliz me sentía
más duro golpe me has dado,
por eso querida mía,
aquel amor anunciado
quedo en tristes cenizas
de un fuego que se ha apagado