Y si de pronto...
I
Que suavidad despliega tu mirada,
que ternura, que gozo, que dulzura,
se incrusta en mis anhelos y perdura
en cada pensamiento reflejada.
Nunca me dejes de mirar, amada,
que sin mirarte muero de locura,
pues tu mirar es fruta que madura
esparciendo su aroma delicada.
Tu mirada ilumina todo el mundo,
por eso busco del sentir profundo
el destello eternal que todo embriaga.
Y si de pronto me faltaras tu,
que los cielos se vuelvan de bambu,
y la vida querida se deshaga.
Sendero de tristeza
II
Oscura soledad oprime el cielo,
y su presencia suena mas lejana.
La lluvia baja triste como un velo,
tratando de ocultar su voz liviana.
El viento gris agita desconsuelo,
y estremecida llora mi ventana.
Fragiles sombras ruedan por el suelo,
y sabe Dios lo que vendra manana.
Solo se que su boca no me besa,
y en su boca bebi de un dulce vino
embriagando de amores mi cabeza.
Hoy bendigo querida tu destino.
Mientras sigo el sendero de tristeza
otras flores adornan tu camino.
Recordar y olvidar
III
Amo recuerdos y recojo olvido,
flecha sombria en el pensar clavada,
tan solo imaginar, y no ver nada,
hace vano el placer, y el recorrido.
Fue siempre verdadero, no fingido,
el beso de mi boca apasionada,
banandose en la luz de tu mirada
como un rayo de luna derretido.
Tenido el corazon de sangre pura,
busco ternura y recibio condena,
recordar y olvidar sera su pena,
castigo ingrato, del amor locura.
Ya la sombra rebosa de tristeza,
impregnando de olvido mi cabeza.
german g