Vlad Kanon
Poeta fiel al portal
El Arpa de los Sueños
Una leyenda narrada,
en su total expresión cantada
de toda métrica librada,
en verso libre su canción expresaba...
Erase de un arpa desdichada...
que encanto y hechizo daba a quién amaba,
pues de estar bien contemplada,
la luz acicalaba sus mantos en balada...
De un sueño surgió mientras un trovador cantaba,
de una madera de caoba empinada ensauceada,
y cuerdas de telas e hilos de alguna graciosa hada
en un sueño eterno, bien la tocaba,
mientras Orfeo en su Cielo la admiraba...
Entre cantos de ensueño y crepúsculos de tonadas
admirada quedó una bella dama,
que del trovador quedó impactada,
de música deleitosa...
sus labios y oídos quisieron probar...
Entre colinas y lúgubres montañas
el eco mimaba a todo aquel que la escuchaba,
como un sueño hecho en fantasías...
un arpa que creaba dulces tonadas
que ponía al mundo soñar,
mientras el trovador tocaba;
Y en el resplandor que ésta creaba
las estrellas bajaron de su morada...
El Sol danzando lado a lado con La Luna,
Mientras un marinero lejos de casa...
se olvidaba de toda soledad y tristeza;
Mientras que una joven damisela
dejo de llorar por su amado en la armada...
y un niño coqueto junto a su madre descansaba,
Cuando el criar de las aves alejaba a la noche fría
y espantaba a la tarde calurosa...
se escuchaban versos de noble hermosura;
Como si fuese de los labios de alguna dama:
magia corazonada;
Y en sus liras seguía el arpa...
mientras rompía todo esquema
al rey cruel que al fin dio de sí a la indefensa...
¡Es esa arpa con su dulce magia!
la que nos pone a soñar
alejando todo mal y tristeza,
haciendo del amor una grandeza;
Y que fuese del trovador sino fuese una proeza
el de encantar a aquella dama...
de labios color de rosa,
mejillas suaves, rojizas y delicadas,
como pétalos de flor carnosa;
Que se sustenta con el roció de la mañana...
¡Sueño hazte una realidad!
No comprendes mi bella margarita...
soy el trovador que toca esa dulce arpa,
y sus cuerdas son tus cabellos de dulces castañas...
en hilos carmín de amores profanos,
soy quién desespera por despertar
y ver si eres una realidad...
que estés junto a mí y tus bellos labios besar...
Y si acaso no fueses una verdad
que esta arpa encantada no deje de sonar
para así ya nunca despertar
en su total expresión cantada
de toda métrica librada,
en verso libre su canción expresaba...
Erase de un arpa desdichada...
que encanto y hechizo daba a quién amaba,
pues de estar bien contemplada,
la luz acicalaba sus mantos en balada...
De un sueño surgió mientras un trovador cantaba,
de una madera de caoba empinada ensauceada,
y cuerdas de telas e hilos de alguna graciosa hada
en un sueño eterno, bien la tocaba,
mientras Orfeo en su Cielo la admiraba...
Entre cantos de ensueño y crepúsculos de tonadas
admirada quedó una bella dama,
que del trovador quedó impactada,
de música deleitosa...
sus labios y oídos quisieron probar...
Entre colinas y lúgubres montañas
el eco mimaba a todo aquel que la escuchaba,
como un sueño hecho en fantasías...
un arpa que creaba dulces tonadas
que ponía al mundo soñar,
mientras el trovador tocaba;
Y en el resplandor que ésta creaba
las estrellas bajaron de su morada...
El Sol danzando lado a lado con La Luna,
Mientras un marinero lejos de casa...
se olvidaba de toda soledad y tristeza;
Mientras que una joven damisela
dejo de llorar por su amado en la armada...
y un niño coqueto junto a su madre descansaba,
Cuando el criar de las aves alejaba a la noche fría
y espantaba a la tarde calurosa...
se escuchaban versos de noble hermosura;
Como si fuese de los labios de alguna dama:
magia corazonada;
Y en sus liras seguía el arpa...
mientras rompía todo esquema
al rey cruel que al fin dio de sí a la indefensa...
¡Es esa arpa con su dulce magia!
la que nos pone a soñar
alejando todo mal y tristeza,
haciendo del amor una grandeza;
Y que fuese del trovador sino fuese una proeza
el de encantar a aquella dama...
de labios color de rosa,
mejillas suaves, rojizas y delicadas,
como pétalos de flor carnosa;
Que se sustenta con el roció de la mañana...
¡Sueño hazte una realidad!
No comprendes mi bella margarita...
soy el trovador que toca esa dulce arpa,
y sus cuerdas son tus cabellos de dulces castañas...
en hilos carmín de amores profanos,
soy quién desespera por despertar
y ver si eres una realidad...
que estés junto a mí y tus bellos labios besar...
Y si acaso no fueses una verdad
que esta arpa encantada no deje de sonar
para así ya nunca despertar
Vlad Kanon
Nota: para quienes han leído No te puedo Tocar, esta es el preludio de la anterior cuando creía poder amar, si lo captan en este poema deseaba su amor