Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Hacía calor y el Talismán Hiperbóreo
2
Cuando John Pig conoció a Apironthe IV
Cofradía de las Potencias
Cuando John Pig conoció a Apironthe IV
Cofradía de las Potencias
esta poesía son muchas poesías en una poesía, por eso hay tantos títulos poéticos, los arriba mencionados son sólo tres de sus acepciones,
el lector puede, o debe mejor dicho, tachar con lápiz o crayón violeta
los títulos primeros, para así marcar, como la yerra marca las frentes de los natalicios,
el título que os de la gana.
Primordial, este hecho TIENE que acontecer antes de leer el texto subsiguiente.
el lector puede, o debe mejor dicho, tachar con lápiz o crayón violeta
los títulos primeros, para así marcar, como la yerra marca las frentes de los natalicios,
el título que os de la gana.
Primordial, este hecho TIENE que acontecer antes de leer el texto subsiguiente.
denle un nombre al pequeño monstruo y a cada uno de sus tentáculos cartilaginosos:
ámenlo como si él fuera su hijo
La primera insignia es casi embrionaria, y prevalece, y nos segrega en clanes
con la yerra
en las frentes. arabescos y movimientos de luna
Hacía calor,
los abanicos pluviales son muy escasos en las Indias,
circundaba, tirando de la rienda de mi covallo, las murallas
colosales del Palacio.
Me habían llegado noticias, tiempo atrás, que uno de mis alter egos
había sido víctima de una quejumbrosa cefalea.
ámenlo como si él fuera su hijo
La primera insignia es casi embrionaria, y prevalece, y nos segrega en clanes
con la yerra
en las frentes. arabescos y movimientos de luna
Hacía calor,
los abanicos pluviales son muy escasos en las Indias,
circundaba, tirando de la rienda de mi covallo, las murallas
colosales del Palacio.
Me habían llegado noticias, tiempo atrás, que uno de mis alter egos
había sido víctima de una quejumbrosa cefalea.
Apironthe IV yacía hundido en meditaciones,
ya no se lo veía pasear por entre los jardines de gigantescas flores
y cordones de siemprevivas. Tampoco se escuchaba el repiquetear
de su búfalo albo, cuando alzando su tridente al espacio, recorría
las calles de la pobreza, y, desenjalmando en cada boulevard,
lanzaba un rayo escarlata hacia el cielo fuliginoso, que se abría, estupefacto,
arrojando cataratas de manzanas inyectadas en fuego, y que, al estrellarse
contra las tiendas de paños traslúcidos y paseos mercantiles, se disipaban entre
vapores violáceos y transparentes, brotando ulteriormente Sapos de los Lagos del
Titicaca, que afilando la lengua contra sus vainas, disparaban intermitentemente
contra los moscardones anglosajones
ya no se lo veía pasear por entre los jardines de gigantescas flores
y cordones de siemprevivas. Tampoco se escuchaba el repiquetear
de su búfalo albo, cuando alzando su tridente al espacio, recorría
las calles de la pobreza, y, desenjalmando en cada boulevard,
lanzaba un rayo escarlata hacia el cielo fuliginoso, que se abría, estupefacto,
arrojando cataratas de manzanas inyectadas en fuego, y que, al estrellarse
contra las tiendas de paños traslúcidos y paseos mercantiles, se disipaban entre
vapores violáceos y transparentes, brotando ulteriormente Sapos de los Lagos del
Titicaca, que afilando la lengua contra sus vainas, disparaban intermitentemente
contra los moscardones anglosajones
A pesar de la emotividad de este relato, seguía haciendo calor, y mi tiempo en el
MUNDO
del otro ego se acababa. -No es fácil
abordar la vida de uno con el semblante del otro (ni la vida del otro
con el talante del otro). Dos energías coléricas y rojizas galopan como
astros de grandes dientes punzantes azuzándose constantemente
a la colisión. Sus estelas dentellan al tocarse. Por eso, entre muchas razones, no puedo
perder mi tiempo en explicarles con mayor detenimiento el devenir de los hados, tengo
que ser RÁPIDO
y sigiloso: cruzar las murallas como restingas y burlar la guardia del Maharajá; antes que
las arterias del tiempo se ocluyan y algunos de mis egos lo impela
la fatalidad de un paroxismo.
MUNDO
del otro ego se acababa. -No es fácil
abordar la vida de uno con el semblante del otro (ni la vida del otro
con el talante del otro). Dos energías coléricas y rojizas galopan como
astros de grandes dientes punzantes azuzándose constantemente
a la colisión. Sus estelas dentellan al tocarse. Por eso, entre muchas razones, no puedo
perder mi tiempo en explicarles con mayor detenimiento el devenir de los hados, tengo
que ser RÁPIDO
y sigiloso: cruzar las murallas como restingas y burlar la guardia del Maharajá; antes que
las arterias del tiempo se ocluyan y algunos de mis egos lo impela
la fatalidad de un paroxismo.
-¡Maldita imaginación, tus artificios y sortilegios son tan intransigentes
y tenaces, que atiborras de faquires encantados y tembloroso,
los pasillos y los balcones del Palacio! Mi lazo maravilloso no podrá ascender la vertical empalizada sin que los faquires y los recuerdos sicarios de latrón lo descubran
y den alarma a la conciencia. tengo que ser sigiloso tengo que ser sigiloso .
Quiérome coger a cada especie, a cada elemento del planeta, y sin embargo,
mi verga ensangrentada y henchida por chancros
no puede penetrar las inmediaciones que yo mismo fabriqué. ¡Ay, que difícil
es conocerse
y sortear como un taladro
los frontispicios polvorosos y mohosos
de la inconsciencia! !Ay! Sin embargo ., yo conozco la hendidura,
el zócalo movible y ansiado,
el subterfugio
dentro de la bóveda hermética de añil.
No puedo dejar de notar, inclusive con gran tristeza, las huellas impresas
en mi alma
por las botas de espuelas argentadas
de Maldoror. Pronto te asimilaré, así, volviendo a mi forma
ORIGINAL,
no tendré que lamentar el grito agónico de mi Voz alada. ni las momias ni las momias
Ahora bien, ( ), esto raya el sinsentido. Señales de un exterior
SUMISO
se apresuran a despojarse de sus ropas a modo de: bocina,
bramido exultado, miel, etc Ha metido un gol Boca, y este accidente
urbano ha causado que por poco los cometas escarlata, de climas
árticos y simúnes , de constante actitud pendenciera, colisionen,
sacándome del predio quimérico, e intimándome a actuar como infanticida.
Volvamos a la historia, antes que muera alguno de los dos
John Pig giró su sombrero tomándolo por una de sus puntas
y, descendiéndolo gradualmente, cubrió su cuerpo entero. Al cabo de unos minutos,
y agradeciendo los consejos de Michaux, John Pig se metamorfoseo
en una Mariprosa hermosa y esplendente, de alas oceladas y félidas,
y greda luminosa y volátil. Así, maquillando su nueva sombra, emprendió viaje
como Mariprosa desde los saleros del desierto yuxtapuesto (a las atalayas), por encima
de los faquires y murallas, a por el balcón del Marajá.
Una vez posado sobre el barandal de alabastro, plegó sus alas y, destilándose
con tino, se desprendió de aquella estepa marmórea para circular cada
balaustre con serenidad. Así fue que al fin llegó al vértice inferior
del semicircular mirador, y mimetizándose contra los repliegues de las cortinas
suspendidas logró
APROXIMARSE
al Monarca, para atracando en uno de sus hombros,
cerrar el doble par de alas de escamas imbricadas.
Hacía calor
sobre el hombro de su Alteza me era fácil de comprobar, su Realeza sudaba
espesas gotas de salmuera que le hendían la frente, y la agrietaban
TEMPESTUOSAMENTE.
Él se encontraba sentado, rígido, como en un trance letárgico, sobre
el sillón enfrentado al bufete. Sus ojos inyectados en fuego, fuego
que se arrebujaba alrededor de sus pupilas, pupilas que vislumbraban un papel
con nuevas fórmulas, fórmulas que no son más que mirar hacia el
INFINITO.
!Qué enigma es el que te absorbe, Apironthe, que has olvidado
a tu pueblo rezagado y abrazado a la brutalidad!? !Dime, oh, Majestad!
Eso es exactamente
lo que John Pig, trastocado a Mariprosa, quería averiguar.
Dos frases repletas de hipótesis más carentes de silogismos
se apuntalaban en el vetusto manuscrito. Su mente esquilaba
el antiguo Cristal de Hielo, pero ni de esa manera podía encontrar
su centro.
en mi alma
por las botas de espuelas argentadas
de Maldoror. Pronto te asimilaré, así, volviendo a mi forma
ORIGINAL,
no tendré que lamentar el grito agónico de mi Voz alada. ni las momias ni las momias
Ahora bien, ( ), esto raya el sinsentido. Señales de un exterior
SUMISO
se apresuran a despojarse de sus ropas a modo de: bocina,
bramido exultado, miel, etc Ha metido un gol Boca, y este accidente
urbano ha causado que por poco los cometas escarlata, de climas
árticos y simúnes , de constante actitud pendenciera, colisionen,
sacándome del predio quimérico, e intimándome a actuar como infanticida.
Volvamos a la historia, antes que muera alguno de los dos
John Pig giró su sombrero tomándolo por una de sus puntas
y, descendiéndolo gradualmente, cubrió su cuerpo entero. Al cabo de unos minutos,
y agradeciendo los consejos de Michaux, John Pig se metamorfoseo
en una Mariprosa hermosa y esplendente, de alas oceladas y félidas,
y greda luminosa y volátil. Así, maquillando su nueva sombra, emprendió viaje
como Mariprosa desde los saleros del desierto yuxtapuesto (a las atalayas), por encima
de los faquires y murallas, a por el balcón del Marajá.
Una vez posado sobre el barandal de alabastro, plegó sus alas y, destilándose
con tino, se desprendió de aquella estepa marmórea para circular cada
balaustre con serenidad. Así fue que al fin llegó al vértice inferior
del semicircular mirador, y mimetizándose contra los repliegues de las cortinas
suspendidas logró
APROXIMARSE
al Monarca, para atracando en uno de sus hombros,
cerrar el doble par de alas de escamas imbricadas.
Hacía calor
sobre el hombro de su Alteza me era fácil de comprobar, su Realeza sudaba
espesas gotas de salmuera que le hendían la frente, y la agrietaban
TEMPESTUOSAMENTE.
Él se encontraba sentado, rígido, como en un trance letárgico, sobre
el sillón enfrentado al bufete. Sus ojos inyectados en fuego, fuego
que se arrebujaba alrededor de sus pupilas, pupilas que vislumbraban un papel
con nuevas fórmulas, fórmulas que no son más que mirar hacia el
INFINITO.
!Qué enigma es el que te absorbe, Apironthe, que has olvidado
a tu pueblo rezagado y abrazado a la brutalidad!? !Dime, oh, Majestad!
Eso es exactamente
lo que John Pig, trastocado a Mariprosa, quería averiguar.
Dos frases repletas de hipótesis más carentes de silogismos
se apuntalaban en el vetusto manuscrito. Su mente esquilaba
el antiguo Cristal de Hielo, pero ni de esa manera podía encontrar
su centro.
Una frase decía:
-Dijo también Abram: Mira que no me
has dado prole, y he aquí que será mi he-
redero un esclavo nacido en mi casa.
-Luego vino a él palabra de Jehová, di-
ciendo: No te heredara éste, sino un hijo
tuyo será el que te heredará.
La otra decía:
-Entonces llamó el nombre de Jehová
que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve;
por que dijo: ¿No he visto también aquí al
que me ve?
(Sarai, mirando una fuente de agua, cerca de Shur)
-Entonces llamó el nombre de Jehová
que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve;
por que dijo: ¿No he visto también aquí al
que me ve?
(Sarai, mirando una fuente de agua, cerca de Shur)
-Un enjambre innumero de astros son los que me ven, ninguno especialmente
a mi, aunque todos saben que estoy, repetía una y otra vez el Marajá
anegado en los abismos más remotos y en las cavilaciones. -Todos saben
que estoy , y nadie me reclama. ¡Eso es Maharajá, monda el culto del falo augusto,
acércate, acércate, estas cerca de la verdad
Tengo que ser rápido , mi estadía como Mariprosa tiene un límite de tiempo, si
vuelvo a mi fisonomía natural, y Su Alteza me descubre, podría
colapsar el sistema cognitivo que nos maneja, y más aún, posiblemente
los piojos nacidos de las costras de mi lóbulo prefrontal se encarnicen
contra .!basta basta! Basta de pensar
a mi, aunque todos saben que estoy, repetía una y otra vez el Marajá
anegado en los abismos más remotos y en las cavilaciones. -Todos saben
que estoy , y nadie me reclama. ¡Eso es Maharajá, monda el culto del falo augusto,
acércate, acércate, estas cerca de la verdad
Tengo que ser rápido , mi estadía como Mariprosa tiene un límite de tiempo, si
vuelvo a mi fisonomía natural, y Su Alteza me descubre, podría
colapsar el sistema cognitivo que nos maneja, y más aún, posiblemente
los piojos nacidos de las costras de mi lóbulo prefrontal se encarnicen
contra .!basta basta! Basta de pensar
¡Pronto!, Henry y el rey Bharat
me mantienen de esta forma debido al sombrero, pero ya no sé cuanto
tiempo más su embrujo, de mil anatemas, podrá resistir
los embates infligidos por los guardianes inmateriales
de la conciencia y la inconciencia. Doblan sus fuerzas, doblegan las mías, a cada intersticio
los flancos de mi bandera son más pubescentes.
¡Si no vuelvo al sombrero antes que el tiempo culmine permaneceré encerrado
para siempre en el cuerpo de esta frágil Mariprosa! Espíritu que
arroba con sus vapores mágicos los pozos de magia, y embravece
al condenado al cadalso, más es un espíritu frágil, más
vigoroso.
me mantienen de esta forma debido al sombrero, pero ya no sé cuanto
tiempo más su embrujo, de mil anatemas, podrá resistir
los embates infligidos por los guardianes inmateriales
de la conciencia y la inconciencia. Doblan sus fuerzas, doblegan las mías, a cada intersticio
los flancos de mi bandera son más pubescentes.
¡Si no vuelvo al sombrero antes que el tiempo culmine permaneceré encerrado
para siempre en el cuerpo de esta frágil Mariprosa! Espíritu que
arroba con sus vapores mágicos los pozos de magia, y embravece
al condenado al cadalso, más es un espíritu frágil, más
vigoroso.
Bien, el tiempo es tirano (como la televisión), y maestro por concatenación, tengo que hacer algo, y hacerlo rápido: ayudar a Apironthe es una elección.
Intrépidamente John Pig comienza a frotar sus alas imbricadas contra sí
logrando la desmaterialización de parte de su exoesqueleto. Este polvo
NUMINOSO
permanece en el aire, e impelido por la gnosis de nuestro aventurero,
recorre el cuello altivo hasta los párpados apesadumbrado. -¡Su Majestad esta
llorando!, sus ojos irritados segregan claros aljófares diamantinos
que mezclados con el sudor de su intento
caen, como caen los imperios, y humedecen
al manuscrito.
El objeto de cañamo comienza a descomponerse, y las gotas
allí monarcas embrotoñan la extensión, como así
cada símbolo y exégesis. Al cabo de unos minutos
la hoja se encuentra completamente reverdecida de un jardín
viviente. No se ve nada más que una dinámica
sempiterna y versátil donde antes una necrópolis. En ese instante
Apironthe IV comprende el misterio, y exclama: -¡Comprendo!
Luego vuelve en si paulatinamente, su mirada ha recobrado
el vigor y la virtud de antaño.
Se levanta ágil de su butaca, y con un chasquido de dedos,
incinera el bufete y parte de su aposento, luego mira
sin mirar, y ensimismado, como entablando una diálogo
epistolar entre sus múltiples conceptos(los viejos y los nuevos)
arenga en voz alta:
- Hay tantos devotos en este Invierno, como espantapájaros en vuestras mentes,
el hombre casi no lee sus libros sagrados, y se jacta de que comprende. Si
la eterna salvación hacia el Oriente pendería de comprender estos libros,
me preocuparía al menos en leerlos, y no dejaría que el devenir
me instruya, ni aceptaría un ideal de Bien platónico
acaparado en la Fé. Arma inigualable y holgazana. Abiertamente
hablando, es más fácil aceptar que crear, pero esto
ES ABSURDO
y no tiene mérito alguno. No es culpa de la doctrina, es un ente
inerte, pero de las personas es emblema. Alabarda invisible
para nuestra división. (no creo que la mayoría
de los pleitos estén racionalmente argumentados)
desde las ventanas de todas las casas una vela ardía sacra
mientras sus concubinos lanzaban las plegarias
como boomerangs
que retornaban
logrando la desmaterialización de parte de su exoesqueleto. Este polvo
NUMINOSO
permanece en el aire, e impelido por la gnosis de nuestro aventurero,
recorre el cuello altivo hasta los párpados apesadumbrado. -¡Su Majestad esta
llorando!, sus ojos irritados segregan claros aljófares diamantinos
que mezclados con el sudor de su intento
caen, como caen los imperios, y humedecen
al manuscrito.
El objeto de cañamo comienza a descomponerse, y las gotas
allí monarcas embrotoñan la extensión, como así
cada símbolo y exégesis. Al cabo de unos minutos
la hoja se encuentra completamente reverdecida de un jardín
viviente. No se ve nada más que una dinámica
sempiterna y versátil donde antes una necrópolis. En ese instante
Apironthe IV comprende el misterio, y exclama: -¡Comprendo!
Luego vuelve en si paulatinamente, su mirada ha recobrado
el vigor y la virtud de antaño.
Se levanta ágil de su butaca, y con un chasquido de dedos,
incinera el bufete y parte de su aposento, luego mira
sin mirar, y ensimismado, como entablando una diálogo
epistolar entre sus múltiples conceptos(los viejos y los nuevos)
arenga en voz alta:
- Hay tantos devotos en este Invierno, como espantapájaros en vuestras mentes,
el hombre casi no lee sus libros sagrados, y se jacta de que comprende. Si
la eterna salvación hacia el Oriente pendería de comprender estos libros,
me preocuparía al menos en leerlos, y no dejaría que el devenir
me instruya, ni aceptaría un ideal de Bien platónico
acaparado en la Fé. Arma inigualable y holgazana. Abiertamente
hablando, es más fácil aceptar que crear, pero esto
ES ABSURDO
y no tiene mérito alguno. No es culpa de la doctrina, es un ente
inerte, pero de las personas es emblema. Alabarda invisible
para nuestra división. (no creo que la mayoría
de los pleitos estén racionalmente argumentados)
desde las ventanas de todas las casas una vela ardía sacra
mientras sus concubinos lanzaban las plegarias
como boomerangs
que retornaban
Hablando de retornar, ya es hora de que vaya apurando esta historia, sino, debido
a mi espíritu excesivamente ansioso, que, les cuento una infidencia,
muchas veces llega a descomponerse debido a la blanca nieve, . Estoy seguro
que algunos comprenderán a que me refiero, ¡Ah, zafiros de gargantas apretujadas!.
En eso estábamos ;¡vamos!: ¡Voluntad no me dejes otra vez con los zapatos gastados!
y la mitad del abrazo seráfico.
Ahora bien, sin mal no lo remembro, era el turno del Rey Bharat .
John Pig, aún presa de su última transformación, se regodeaba por la inteligencia
acicalada del Marajá, una vez más, no lo había decepcionado, cuando preñado de
un relámpago una Voz surgió de las concavidades de su mente: -¡John Pig! ¡John Pig!¡necio animalejo de la tierna infancia, eres un torpe! ¡Soy yo, el Rey Bharat!"
(recuerdo a razón de lo acontecido)
Tiempo atrás, antes de aplastar a su tercer covallo por el peso de su cuerpo, John Pig
había recibido un paquete y una misiva, sin remitente. Al abrirla descubrió: ¡Era sin
duda la vieja caligrafía
del viejo brujo, consejero segundo de Apironthe IV, el Rey Bharat! En ella
se leía
Estimado John Pig,
vuestro condiscípulo, Apironthe, se encuentra
fraguado por una terrible enfermedad. Ve a buscarlo,
y averigua el motivo que lo aqueja. Esta enfermedad
se aferra como los líquenes a los neurotransmisores e inmoviliza
a sus víctimas, equivalentes a tu idéntica luz. ¡Pero recuerda,
recuerda que hay conceptos inmiscibles! Que el Marajá no te vea, bajo
ningún pretexto. Espero, sin embargo, desde el seno helado donde aún
se adormila Painefilu, que aquel padecimiento que irrita la sangre como una
lechuza en un campanario o una sierpe en un pajal , sea sólo
el hálito mezquino y quimérico de un dragón.
Te entrego
el sombrero con el que crucé los altos orbes, para que te sea fiel en tu periplo, y te
acompañen sus poderes supremos (pero de poca duración). ¡Ten en cuenta
la maravilla que te entrego si es que aceptas mi petición!
(¡Vé en busca de tu Hermano bajo la protección profana del aposematismo!)
vuestro condiscípulo, Apironthe, se encuentra
fraguado por una terrible enfermedad. Ve a buscarlo,
y averigua el motivo que lo aqueja. Esta enfermedad
se aferra como los líquenes a los neurotransmisores e inmoviliza
a sus víctimas, equivalentes a tu idéntica luz. ¡Pero recuerda,
recuerda que hay conceptos inmiscibles! Que el Marajá no te vea, bajo
ningún pretexto. Espero, sin embargo, desde el seno helado donde aún
se adormila Painefilu, que aquel padecimiento que irrita la sangre como una
lechuza en un campanario o una sierpe en un pajal , sea sólo
el hálito mezquino y quimérico de un dragón.
Te entrego
el sombrero con el que crucé los altos orbes, para que te sea fiel en tu periplo, y te
acompañen sus poderes supremos (pero de poca duración). ¡Ten en cuenta
la maravilla que te entrego si es que aceptas mi petición!
(¡Vé en busca de tu Hermano bajo la protección profana del aposematismo!)
Al parecer a este Viejo de mierda le gustaba escribir, ¡un yunque para mí!, y sigue:
Si es que decides ayudarnos, y accedes a mis suplicas imperativas,
te diré como llegar
alojado como estas, en el bulbo raquídeo, sal de la hostería
y dirígete hacia el Puente de Varolio, luego, alimenta
los patos y cisnes que bojean impávidos, y crúzalo hasta arribar,
pasada la madrugada, el mesencéfalo. Allí se encuentra
el dominio del Marajá, y su morada .
te diré como llegar
alojado como estas, en el bulbo raquídeo, sal de la hostería
y dirígete hacia el Puente de Varolio, luego, alimenta
los patos y cisnes que bojean impávidos, y crúzalo hasta arribar,
pasada la madrugada, el mesencéfalo. Allí se encuentra
el dominio del Marajá, y su morada .
Atentamente, el Rey Bharat
p.d.: camina por el difícil límite de los dos hemisferios y que no te abatan
las amenazas de gigantes Behemots.
(fin del recuerdo de John Pig)
Y ahora, ya me olvide por donde estaba en fín, suenan campanadas, se acerca
la hora del desenlace, ¡pero primero!, SUBTERFUGIOS .
sigue Bharat:
-Tú tiempo se acaba, tienes sólo un minuto para volver al sombrero
antes que el encantamiento destruya tu horma
(¡y te quedes en transformación Mariprosa, para siempre!)
antes que el encantamiento destruya tu horma
(¡y te quedes en transformación Mariprosa, para siempre!)
1:00 minuto
(Datos de interés: las mariposas, insectos diurnos o nocturnos del orden Lepidóptero,
cuentan con tres pares de patas (en efecto, como todos los insectos), y dos alas de cada lado del cuerpo. Sus trompas son capaces de succionar líquidos y de enrollarse o desenrollarse a su agasajo. Ahora bien, el Sombrero del Rey Bharat transformaba al que se lo pusiera de cuerpo entero en Mariposa, con la diferencia relevante que, si el ejecutor era del sexo masculino se transformaría en una Mariposa Isabelina de la antigua Iberia, y si, en cambio, el verdugo del embrujo contaba con una vulva entre sus piernas, la transformaría en una Actias Luna, color verde lima, y oriunda del neártico. Indudablemente, son diferencias para tomar en cuenta.)
0:55 de minuto
(si se contara en segundos ya no estaríamos hablando del minuto,
la retórica conceptual es importante)
John Pig, el Imbricado, roza con sus alas la oreja
del Maharajá
y emprende vuelo hacia la obertura del balcón
no sin antes
revelarle cosquillas en su tímpano izquierdo.
la retórica conceptual es importante)
John Pig, el Imbricado, roza con sus alas la oreja
del Maharajá
y emprende vuelo hacia la obertura del balcón
no sin antes
revelarle cosquillas en su tímpano izquierdo.
0:50 de minuto
¡Nuestro aventurero atraviesa el balcón!
(¡vuela vuela vuela oh nuestro aventurero atraca rápido en el sombrero!)
(¡vuela vuela vuela oh nuestro aventurero atraca rápido en el sombrero!)
0:41 de minuto
Intenté cuidar cada pasaje con el mayor de los amores, piensa
JOHN PIG
mientras sobrevuela las pequeñas mazorcas del inmenso vergel
(de Su Majestad). !Vuelo, soy libre, no soy otro,
ergo,
soy!, quiere gritar nuestro heraldo, pero con
pensarlo ya es suficiente. no icen sus banderas,
no lo hagan, por amor... Raudo John Pig se
APROXIMA
a las murallas delante del corazón. Y por lo bajo
atisba, como entre los pasillos y pasajes del Palacio,
aburridos faquires parlantes se matan entre ellos y arremeten contra
sus semejantes, los avizores de latrón.
¡Se incitan por que están aburridos!
como vidrios cromáticos en los faros sobre montañas
que sitian las ciudades.
JOHN PIG
mientras sobrevuela las pequeñas mazorcas del inmenso vergel
(de Su Majestad). !Vuelo, soy libre, no soy otro,
ergo,
soy!, quiere gritar nuestro heraldo, pero con
pensarlo ya es suficiente. no icen sus banderas,
no lo hagan, por amor... Raudo John Pig se
APROXIMA
a las murallas delante del corazón. Y por lo bajo
atisba, como entre los pasillos y pasajes del Palacio,
aburridos faquires parlantes se matan entre ellos y arremeten contra
sus semejantes, los avizores de latrón.
¡Se incitan por que están aburridos!
como vidrios cromáticos en los faros sobre montañas
que sitian las ciudades.
0:33 de minuto
Y es como de repente, sin previo aviso, un graznido oxidado
y protervo emerge desde un bosque abierto de fronda
y de coníferas, en las fronteras, a miles de kilómetros,
del centro del mesencéfalo, hogar del
Marajá.
Mariprosa que se dirige rumbo al sombrero
lo escucha, y ¡ay! que ha apresurado su vuelo,
sabe que Cucurucho, El Pájaro Cuervo Protervo,
pronto la alcanzará
y protervo emerge desde un bosque abierto de fronda
y de coníferas, en las fronteras, a miles de kilómetros,
del centro del mesencéfalo, hogar del
Marajá.
Mariprosa que se dirige rumbo al sombrero
lo escucha, y ¡ay! que ha apresurado su vuelo,
sabe que Cucurucho, El Pájaro Cuervo Protervo,
pronto la alcanzará
Sus alas de incomparable envergadura empujan aludes de aire
que lo impelen hacia el dulzor frágil de un frenesí báquico.
Cucurucho siente sangre de Poeta, su pico corvo y robusto
se extasía saboreando la saporífera debilidad de la carne.
Su plumaje azabache de irisaciones azuladas satinadas
como la más impenetrable coraza.
¡Como Huginn y Muninn, tú, cuervo soso, encarnas
a la inmaculada entelequia encargada de disciplinar! Pillán
pilar del diseño estratifico.
(ya han avisado los vigías del Gobernador)
(no tengo espacio en este lugar)
a la inmaculada entelequia encargada de disciplinar! Pillán
pilar del diseño estratifico.
(ya han avisado los vigías del Gobernador)
(no tengo espacio en este lugar)
0:30 de minuto
Cucurucho llega a la muralla antes que Mariprosa. ¡Él es veloz
como 2 erizos en un campo de alhábegas!
(burlando a la liebre)
¡Pero no!, yo soy libre antes que liebre, ¡de mí
no te burlaras!
como 2 erizos en un campo de alhábegas!
(burlando a la liebre)
¡Pero no!, yo soy libre antes que liebre, ¡de mí
no te burlaras!
0:27 de minuto
Estaba tan cerca de terminar esta historia, tan cerca, por poco, se me alejó. ¡Y ahora
aparece Cucurucho
interponiéndose en el sendero (hacia mi sombrero)! -Dos
mentes indómitas se miran fijamente en el ardor del nuevo aire,
Mariprosa comienza a danzar bordando un lenguaje invisible
sobre el fieltro, el Cuervo la circunspecta alzándose por el numen
en volutas graduales. ¡Comienza la Batalla! imitan
Mueven sus cuerpos y se elevan como olas
Turno1
aparece Cucurucho
interponiéndose en el sendero (hacia mi sombrero)! -Dos
mentes indómitas se miran fijamente en el ardor del nuevo aire,
Mariprosa comienza a danzar bordando un lenguaje invisible
sobre el fieltro, el Cuervo la circunspecta alzándose por el numen
en volutas graduales. ¡Comienza la Batalla! imitan
_________________una sucesión de piruetas
____________________________________y de
________________________________________acrobacias concé-
________________________________________________________ntri-
_____________________________________________________________cas.
____________________________________y de
________________________________________acrobacias concé-
________________________________________________________ntri-
_____________________________________________________________cas.
Mueven sus cuerpos y se elevan como olas
Turno1
La Mariposa gira en 97 grados y extiende su espiritrompa bajo el último rayo
del atardecer. El látigo azota la mejilla siniestra de Cucurucho que emigra
un aullido selénico hacia la cúpula maternal. Mariprosa liba e inflige
50 puntos de daño a la gran corneja que se prepara para el contra ataque.
Corneja Gerifalte bate furiosamente su plumaje
librándose de la espiritrompa y expide esquirlas negras, mortales como tumbas.
Mariprosa recibe 35 puntos de daño por el ataque de Cucurucho.
librándose de la espiritrompa y expide esquirlas negras, mortales como tumbas.
Mariprosa recibe 35 puntos de daño por el ataque de Cucurucho.
...waiting
Turno 2
John Pig invoca a San García y al Flaco Invisible en un conjuro sin precedentes.
Detritos de luz iridiscentes acompañan este efecto. La Mariprosa comienza a girar las
alas sobre su eje logrando así una inercia en su movimiento circular, la fuerza centrípeta
se hace intolerable y dentella contra el aire como un frío vapor. Aleja así sus alas
del centro de rotación mediante la velocidad tangencial, perpendicular al radio,
en un movimiento circular
Cucurucho decide pasar su turno esperando
la ofensiva.
(lo bueno de ser el escritor)
la ofensiva.
(lo bueno de ser el escritor)
waiting
Turno 3
Turno 3
los afilados movimientos de Mariprosa desprenden polvosas quitinas de sus alas
que van a abrevar como mesocarpio de la fuerza centrífuga. O dicho más fácil, la
aceleración centrífuga inducida por Mariprosa forma una esfera de energía
recubierta por el polvo de las escamas de sus alas que brilla como greda
volátil y lumínica. Una esfera dorada de energía.
Una vez terminado el turno de Mariprosa, Cucurucho
decide dejar pasar un último turno antes
de disparar su flecha emponzoñada (pues Cucurucho también había
estado usando las tandas para recolectar el maná necesario)(¿no lo sabían?).
El problema radica eventualmente en mi haronía,
o simplemente, en la carencia de apetito por describir las gesticulaciones de estos (dos)
cuates.
decide dejar pasar un último turno antes
de disparar su flecha emponzoñada (pues Cucurucho también había
estado usando las tandas para recolectar el maná necesario)(¿no lo sabían?).
El problema radica eventualmente en mi haronía,
o simplemente, en la carencia de apetito por describir las gesticulaciones de estos (dos)
cuates.
waiting
0:15 de minuto
(por si lo habían olvidado, ¿llegará Mariprosa a tiempo antes
que desencadene el encantamiento?
Turno 4
(por si lo habían olvidado, ¿llegará Mariprosa a tiempo antes
que desencadene el encantamiento?
Turno 4
Mariprosa ataca. Se lanza abandonando guirnaldas en el aire en forma de canica ígnea
y contra Goliat. Destella contra el parietal superior de Cucurucho y, como
un crisol incandescente de granito y oro liquido, explota la sutura sagital saliendo
por el hueso occipital.!Tremendo daño le has infligido a Cucurucho!, que
zozobra malherido y paulatinamente cae.______Mariposa inflige 215 puntos
de daño a Cucurucho pero pierde 50 puntos en resistencia (la perdida
de quitina ha desprotegido sus alas).
Cucurucho pasa a la prosa mientras un chorro de sangre
se precipita hacia el légamo entre dos masas de aire en constante contraste térmico.
se precipita hacia el légamo entre dos masas de aire en constante contraste térmico.
Un aroma a sándalo y a carne chamuscada perfora los perfumes de la tempestad. ¡Huiré, está bien, esta vez has ganado Mariprosa, más antes, recibirás la saeta ponzoñosa desde mi boca!, perjura el Cuervo . En ese instante, mientras desfallece en el aire, Cucurucho da vuelta su cabeza y abre las aristas de su vértice áulico y bucal hasta proporciones opuestas,!que sorpresa fue para Mariprosa!, cuando desde la cuervera también llamada boca, un Talismán Hiperbóreo refuljo emitiendo un extraño albor .
El Talismán
invoca
un fantasmagórico drakkar
que se centra
y
perfora
el ala endeble
de
Mariprosa.
¡Ayyyyyyy ., !Ahora entiendo la sabiduría del Rey Bharat!, lo
que te aquejaba, Apironthe, no era más
que un mezquino y quimérico
drakkar ( ¡un dragón islandés!)
invoca
un fantasmagórico drakkar
que se centra
y
perfora
el ala endeble
de
Mariprosa.
¡Ayyyyyyy ., !Ahora entiendo la sabiduría del Rey Bharat!, lo
que te aquejaba, Apironthe, no era más
que un mezquino y quimérico
drakkar ( ¡un dragón islandés!)
Sí, un dragón islandés. Es lo que es.
Sobre el légamo
en el cual
las gotas de sangre de corneja
fueron
a dar
han germinado Venus atrapamoscas
Nepenthes (¡y no nepentes!) Cephalotus
Cucuruchos
Drosera, Byblis, Drosophyllum
pues es sabido
que Cucurucho
es descendiente
de
carnívoras
y
de
omnívoras.
220 puntos de daño inflige Cucurucho y genera nueva prole
0:06 de minuto
en el cual
las gotas de sangre de corneja
fueron
a dar
han germinado Venus atrapamoscas
Nepenthes (¡y no nepentes!) Cephalotus
Cucuruchos
Drosera, Byblis, Drosophyllum
pues es sabido
que Cucurucho
es descendiente
de
carnívoras
y
de
omnívoras.
220 puntos de daño inflige Cucurucho y genera nueva prole
0:06 de minuto
(un aguacero de garras retráctiles se ciñe sobre el campanario)
Mariprosa
agoniza mientras el favonio le da lugar al cierzo nocturno
que a su vez
le unge la cara en claridad.
Mariprosa agoniza, agoniza y se desploma, convulsionando
y escupiendo rastros serpentarios de sangre
que se abaten
como un salmo insectifugo.
Mariprosa vislumbra la cavidad del sombrero con el rabillo de su ojo izquierdo
y agrupa todas sus fuerzas en un vano intento
por dirigirse
mediante su último aliento.
que a su vez
le unge la cara en claridad.
Mariprosa agoniza, agoniza y se desploma, convulsionando
y escupiendo rastros serpentarios de sangre
que se abaten
como un salmo insectifugo.
Mariprosa vislumbra la cavidad del sombrero con el rabillo de su ojo izquierdo
y agrupa todas sus fuerzas en un vano intento
por dirigirse
mediante su último aliento.
-¡Pero no! ¡Pero no! El rosa es sólo un color, aquí tampoco
habrá finales ni gratitud.
Mariprosa cae, el tiempo se acaba, desciende y se estrella
contra el ala
del sombrero. Se arrastra ¡repta como los vahos sepulcrales
en las bocas de tormenta! El tiempo se acaba !Apúrate
apúrate Mariprosa llega y sumérgete en el
agujero! Le faltan centímetros, le faltan centímetros,
está apunto de lograrlo. Pero el tiempo se acaba, el tiempo se pasa,
EL TIEMPO
tic- tac- tic- tac
nunca existió: 0:00 de minuto- silencio y oscuridad.
contra el ala
del sombrero. Se arrastra ¡repta como los vahos sepulcrales
en las bocas de tormenta! El tiempo se acaba !Apúrate
apúrate Mariprosa llega y sumérgete en el
agujero! Le faltan centímetros, le faltan centímetros,
está apunto de lograrlo. Pero el tiempo se acaba, el tiempo se pasa,
EL TIEMPO
tic- tac- tic- tac
nunca existió: 0:00 de minuto- silencio y oscuridad.
(Volveré, y seré lumbrera.)
*Reseña:
*Alteregos:
-Apironthe IV es el Maharajá de Berucia (actual Sikim), y líder de la resistencia contra los evangelizadores ingleses de la Más Elevada Orden de la Estrella de la India. Tiene su nacimiento en el poema Apironthe IV, y aparece como invitado en otros (A un sol hermoso , Algún día tendremos que dejar de escribir, etc...)
-John Pig es un aventurero irlandés que viaja con su covallo ya que el dinero no le alcanzó para comprar un caballo. Salva a Api de lo Necróforos y nace en el poema Las Puertas de la Serpiente Percepción en Tiempos Contemporáneo- Pasado, participa también en el poema Algún día tendremos que dejar de escribir y quizás en algunos más.
*Animales Místicos
-Mariprosas y Cucurucho, nacen en el poema Mariprosa I y Mariprosa II.
*Henry Michaux, escritor francés.
*Rey Bharat, antiguo rey sagrado.
*Maldoror o mal de auroras, personaje ficticio de Isidoro Duccase.