quisiera ser pastorcillo enamorado y tener un rebaño de amores, gustazo leerte, saludos
Saludos, Duende. Este pastorcillo enamorado de mi poema representa a todos los seres humanos en cuya área del corazón está activo el chakra o esfera magnética que es llamada «anahata» en la Mística de la India.
Este corazón o ANAHATA es representado como una FLOR VERDE, que simboliza la CONSCIENCIA DEL AMOR, la empatía y la falta de egoísmo. La actividad síquica representada por el corazón, o tal esfera o chakra, es desde este centro que irradia la fuerza que inspira al ser humano a amar, a ser altruísta e irradiar compasión, así como para aceptar las cosas divinas. La LUNA, con su magnetismo divino, es fertilizadora. Representa el sentimiento del ALMA en cuanto espiritual, sentimiento de poetas enamorados, compañía intuitiva no sentida por motivos materiales o egoístas. La Luna es un silencio acompañante. Y ella da 50 hijos a Endimiión. Tema para otro poema. ¿Qué significan esos hijos y, si sueño es eterno, si él duerme como un tronco, cómo es que fertiliza a Selene?
De hecho, en sánscrito la palabra «anahata» - significa lo que no ha sido herido ni golpeado. Los Vedas hablan del latido de «Anahata» para referirse al sonido que no lo ha producido ningún golpe, o nada material; también referido como el «Sueño de AnAhata» o el Sonido Silencioso, que es el sonido del Reino Celestial; EL SONIDO DE LA LUNA en calma.
Este amor que nace silenciosamente, como si se dUrmiera, es el AMOR de la Luna, o la inmortal Selene, cuando llega a la esfera humana de Endimión.
La belleza y juventud de Endimión es su impulso de evolución y trascendencia y en mi poema lo codifico en este verso y con esta palabra «samskaras»:
Dormiré para el mundo sus pocilgas externas,
los samskaras, pero me abrazará
la que con media luna hiere lo efímero,
corta lo falso, activa la piel del quinto cielo...
¿Por qué se enamora Selene de un mortal, siendo ella inmortal y divina? Porque ella sí, como Visitante y Enamorada ve, nuestro «Sahásrara Topo», es decir, nuestro sistema nervioso pineal como centro de la intuición e impulso de evolución hacia lo espiritual o celestial. La intución es lo que nos permite rechazar lo materialista y egoísta («las pocilgas externas», donde envejecemos y sufrimos el tiempo mundano). «Samskara» en sánscrito significa: RESIDUOS (dolor kármico); pero Selene llega, con un cuchillo de Media Luna y hiere lo efímero de ese dolor, corta o limpia esos residuos y activa, con esa cirugía espiritual en el área pineal, las potencialidades espirituales acumuladas en una vida para que se actualicen en las siguientes vidas, creando la secuencia de la eternidad.
Son las energías no gastadas en una existencia anterior y que actúan en otra existencia dando origen a la conciencia de la nueva encarnación del individuo. Los residuos kármicos constituyen los factores condicionantes de la existencia. Aunque esta es la interpretación que yo hago del romance de Endimión que sueña con su alma inmortal (Selene), cuando leo otros poemas sobre Endimión, en mi texto pongo esas dos claves de la mística hindú o védica con las palabras (1) «anahata» (el chacra del amor, o del corazón), la Luna visitante, celestial y silenciosa y (2) «samskara», el residuo no gastado, aparentemente mortal y nervioso (cambiadizo)
Perdón, Duende, que ofrezca esta explicación que no es necesaria, pues, es el corazón nos que hace aptos para escarbar en el mito. Ahora sólo quiero fríamente explicarme por qué no pude quitar esas dos palabritas raras del sánscrito que inserté en el poema: ANAHATA y SAMSKARA.
Bueno, ahora sí, un abrazo, Duende.
Ver: F.Tola y C.Dragonetti, «Yoga y Mística de la India», en especial pp.54-74, 122-128, 154-179, 183-208 y F.Tola and C.Dragonetti, «The Yogasutras of Patanjali»