Himinglaeva
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Dónde estás inspiración?
Donde seas que te encuentres sin importar el lugar
reclamo tu presencia, sin ti se alimenta la ausencia
de este gran vacío, de la incertidumbre que dejo tu partida.
Dicen que las palabras nos pertenecen que no les
pertenecemos a ellas, pero no encuentro razón en tu
silencio, ¿No comprendo el por qué de tu huída?
¡Te busco y no te encuentro! ¿Dónde estás?
Aun aquí en mi rincón escondido sentada frente al mar,
sintiéndome acariciada por la brisa que juega con mis cabellos,
y acaricia mi piel, la que en ocasiones me hace estremecer
donde tantas veces me acompañabas a redactar una poema,
basada en sueños o tal vez las ilusiones mías,
te busco y ya no estás, ni debajo de la palmera,
ni surcando los cielos, ni en la espuma que coquetea
con las traviesas olas del mar y acaricia la arena.
No dices presente, te has empeñado en estar ausente,
distante e indiferente a mi soledad día a día.
Me has dejado saturada de recuerdos, unos hermosos otros tristes
y con las alas de las esperanzas cansadas, con más de lo que tenía
cuando descubrí un día, que dentro de mi ser vivía la musa
que se inspiraba al ritmo de la melodía que tocaba mi corazón,
que bailaban mis sentimientos y hacían eco en mi inspiración,
la que pintaba mi vida con los colores de ilusión.
La inspiración que cantaba mi alma las transformaba
en palabras que expresaban mis vivencias, anhelos, sueños,
deseos y fantasías, en intentos de poesía, que me llenaban
la vida de alegría, aunque en ocasiones cubriera mi rostro con
un velo de lagrimas, permitiéndome soñar con ser un día,
más que una gaviota, más que golondrina.
¡Soñaba ser un águila en renovación!.
Capaz de con mis nuevas alas surcar nuevos cielos,
que me condujeran a nuevos e inexplorados destinos.
Me encuentro hoy aquí frente este mismo mar, el que me vio crecer,
¡Ese mismo que me vio transformar de niña en mujer!
Respirando el mismo aire, soñando con lo que no pudo ser.
¿O tal vez llegue un día? Esa respuesta aun no la sé.
Mientras, seguiré alimentando mis sueños porque sólo el día
que deje de respirar dejaré de soñar, y aun siendo un ángel
soñaría con volver a nacer siendo de nuevo una mujer.
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