marton
Poeta reconocido en el portal
Estaré allí, silente, donde tus pupilas se posen,
besaré la ternura de tus labios que me llaman,
me haré piel en todo aquello que tus manos toquen,
y en tus oídos la canción que me reclama.
Lloveré fresco albor que ilumine tus inviernos,
tendido en la hojarasca de tu otoño me haré brisa;
brotarán cristalinas aguas de tus íntimos remansos
que surtirán las espigas maduras de mis prisas.
Crearé un rezo nuevo para pronunciar tu nombre,
me haré sacerdote del santuario de tu cuerpo;
en mis tristes momentos, tu recuerdo irá a buscarme,
encenderás con tu luz, el ocaso de mi tiempo.
Y si dormida una noche entras en mis sueños,
al despertar de tus ojos, aún me gritará tu vientre;
y llenando nuestros versos de sonrojos,
viviremos la vida, ¡dormidos para siempre!...
Seré descanso, cuando el desaliento te abrume,
andaré por los caminos perdidos de tu ayer;
por ti seré mañana, ofrendando lo que tuve,
desterrando del recuerdo lo que nunca pudo ser.
Seré astro sol hasta el rincón de tus confines,
dejaremos otras huellas, en éste nuevo caminar;
te llevaré a pasear por los idílicos jardines,
de la letárgica comarca de mi mar
besaré la ternura de tus labios que me llaman,
me haré piel en todo aquello que tus manos toquen,
y en tus oídos la canción que me reclama.
Lloveré fresco albor que ilumine tus inviernos,
tendido en la hojarasca de tu otoño me haré brisa;
brotarán cristalinas aguas de tus íntimos remansos
que surtirán las espigas maduras de mis prisas.
Crearé un rezo nuevo para pronunciar tu nombre,
me haré sacerdote del santuario de tu cuerpo;
en mis tristes momentos, tu recuerdo irá a buscarme,
encenderás con tu luz, el ocaso de mi tiempo.
Y si dormida una noche entras en mis sueños,
al despertar de tus ojos, aún me gritará tu vientre;
y llenando nuestros versos de sonrojos,
viviremos la vida, ¡dormidos para siempre!...
Seré descanso, cuando el desaliento te abrume,
andaré por los caminos perdidos de tu ayer;
por ti seré mañana, ofrendando lo que tuve,
desterrando del recuerdo lo que nunca pudo ser.
Seré astro sol hasta el rincón de tus confines,
dejaremos otras huellas, en éste nuevo caminar;
te llevaré a pasear por los idílicos jardines,
de la letárgica comarca de mi mar
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