carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
A ramal y media manta, Sol,
me tienes: y amenazó:
«Tomaré un niño, una paloma,
y lo haré mi ofrenda y me oirás, al fin,
porque en el retablillo de mis pajas
esparciré cenizas
y para las hembras de mi casa
traeré jorros, juguetes óseos
que mis hijas vestirán de trapo.
Fue entonces que supe
lo que él guardara en secreto:
impulso malo y que es (¡lo supe!)
un nango-lango de Nequencia.
El que anda a nones es.
Ofrece el monipodio de su oferta
y en la ringlera de vidas se torna
en capitoste de la náusea
y el Gran Visir de trifulca y escándalo.
Descubrí el encubrimiento y le llamé
ben sorer umoré:
el ángel rebelde y el golem innecesario.
6-9-1999
me tienes: y amenazó:
«Tomaré un niño, una paloma,
y lo haré mi ofrenda y me oirás, al fin,
porque en el retablillo de mis pajas
esparciré cenizas
y para las hembras de mi casa
traeré jorros, juguetes óseos
que mis hijas vestirán de trapo.
Fue entonces que supe
lo que él guardara en secreto:
impulso malo y que es (¡lo supe!)
un nango-lango de Nequencia.
El que anda a nones es.
Ofrece el monipodio de su oferta
y en la ringlera de vidas se torna
en capitoste de la náusea
y el Gran Visir de trifulca y escándalo.
Descubrí el encubrimiento y le llamé
ben sorer umoré:
el ángel rebelde y el golem innecesario.
6-9-1999