descalzo torres
Poeta fiel al portal
Las aceras de mi barrio
aguantan al sol de la mano
llevándonos a la última siesta de verano,
sombreando pestañas de ojos cerrados
Abrimos las cuencas para encerrar
la centella que late con corte
a ras del empedrado.
Con pálido reflejo,
se me olvida el tinte de color rosa
cuando se disparan preguntas retardadas.
Si te he echado de menos
en marañas vírgenes
al cultivar una fragua con lamentos,
con mi boca atascada,
con tu vida en picado,
apenas se desentraña un retazo.
Siempre te susurraba,
si me quieres
pestañea más veces
y me retiro de nuevo.
Las aceras de mi barrio
aguantan al sol de la mano
llevándonos al último verano,
dorando pestañas de ojos cerrados.
Sólo fui un pedazo de mármol
esculpido en tu barrera de sonido.
El diseño, no es como lo matizamos.