Arnaldo
Poeta recién llegado
Soñar que te conviertes en la brisa
que transporta vagamente a la pluma,
me llevará anestesiado a tu lado
mientras persista la bruma.
Despabilarnos esta noche con un soplo,
dos adormecidos sonámbulos del tiempo.
Con una caricia deslizando los deseos
y blanca manta recubriendo nuestros cuerpos.
En cercanía huelo tu presencia en mi mente.
Se ha puesto tu mirada a suspirar en mis latidos.
Con tímida emoción acurrucada en alaridos,
de goces profundos, en el rugir del alma brío.
Y desearé sentir tus gemidos,
para cuando ya no puedas volar
y susurrarte dulcemente al oído,
que me busques cuando quieras amar.
que transporta vagamente a la pluma,
me llevará anestesiado a tu lado
mientras persista la bruma.
Despabilarnos esta noche con un soplo,
dos adormecidos sonámbulos del tiempo.
Con una caricia deslizando los deseos
y blanca manta recubriendo nuestros cuerpos.
En cercanía huelo tu presencia en mi mente.
Se ha puesto tu mirada a suspirar en mis latidos.
Con tímida emoción acurrucada en alaridos,
de goces profundos, en el rugir del alma brío.
Y desearé sentir tus gemidos,
para cuando ya no puedas volar
y susurrarte dulcemente al oído,
que me busques cuando quieras amar.