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Del amor de Loui De Pount Du Lac por Claudia.

_SEBASTIEN_

Poeta fiel al portal
Callado y encontrándome en la casa de la muerte,

observo el concierto de las lágrimas de Dios,

que tenues e inspiradoras cobijan a este demente

rasgo de poesía, narrado con queda voz:





-Te sedujo, Él con su belleza infame,

y con poderes míticos te aparto de mi lado,

que desdichado soy pues que fácil fue perderte,

sucumbiendo a la rudeza de un príncipe, que enamorado,

quitarme lo que he tenido un instante no dudó.





Ahora hablo con tu espíritu, Claudia, mi tierna hija,

que muerta por mi flaqueza me condenaste a vivir,

en este hórrido estado de intensa melancolía,

al que ni siquiera el sol podrá matar o cubrir,

con sus rayos de cruel materia e incinerador poder,

y que hoy a mi cuerpo inmortal esta pronto a destruir.





Yo solo quiero saber que es lo que sientes por mí,

si es que después de incorpórea por ti me viste llorar,

si es que el teatro vampírico, vengativo, me viste quemar,

si es que la sangre en lágrimas de mis ojos viste salir,

si el núcleo de mi corazón acaso sentiste estallar...por ti.





Yo te amaba como nadie más te pudo amar,

como nunca te amo aquel que a los dos nos volvió inmortales,

podía morir enseguida si eso podía calmar,

tu obsesión por crecer y verte en esas postales,

vestida como una simple y maniática mujer.





Como de nadie en mi vida pude sentir labios tales,

solo los labios de niña que en los míos posabas cual

mujer experimentada, mas con candor, que anormales

deseos y lujuria mi interior hacían rebosar.





Que hermoso era abrazarte mientras con mi cabello jugabas,

llamándome mi amor te juro que me hacías vivir,

ya no veía en esos trances tan larga la eternidad,

si a tu lado o por ti se me concedía morir.





Hacerte el amor sin duda fue algo maravilloso,

que nadie si no yo pudo haber disfrutado,

que delicia fue probar de ese cuerpo inmaculado,

y amarte en la inmensidad, en los paisajes sagrados,

de nuestras antiguas tumbas justo antes de partir

a nuestro sueño tranquilo con tu cuerpo sobre mi.





Como podría yo que permanecí por ti,

viviendo como un noctámbulo, sostenido por tu amor,

seguir existiendo si ahora que estas tan lejos del mundo,

donde me dejaste por siempre con un vacío en los brazos,

sepultado en una prisión y sin ganas de salir,

ni ganas de sobrevivir, resistir, solo de perecer...





Este lamento se nota poco antes del amanecer,

y por un vampiro quedo es por entero escuchado,

Yo, Sebastien, vi a Louis padecer

mientras sus desesperados versos fueron cruelmente ignorados,

por aquella niña cruel y mala invención de Lestat,

que una vez más nos muestra que su maldad,

a todos los nuestros por siempre nos tendrá esclavizados.





Louis no soporto aquella llovizna que tanto le recordó a Claudia,

y plantado como un noble espero el amanecer,

simplemente me alejé de su vista apesumbrado,

sus ojos rebosantes de sangre en los que nunca me podré ver

nunca supieron lo que vi...creo que nunca me notaron.





Volando del camposanto...dejo caer un par de lágrimas.



S. Nocturne.
 
No se llora la perdida, no se llora la ausencia, se llora el hecho de no encontrarse ensimismado por aquella sombra que en la penumbra le llenaba de luces el alma.
Un delito no haber pasado por su arte.

K
 
Callado y encontrándome en la casa de la muerte,

observo el concierto de las lágrimas de Dios,

que tenues e inspiradoras cobijan a este demente

rasgo de poesía, narrado con queda voz:





-Te sedujo, El con su belleza infame,

y con poderes míticos te aparto de mi lado,

que desdichado soy pues que fácil fue perderte,

sucumbiendo a la rudeza de un príncipe, que enamorado,

quitarme lo que he tenido un instante no dudó.





Ahora hablo con tu espíritu, Claudia, mi tierna hija,

que muerta por mi flaqueza me condenaste a vivir,

en este hórrido estado de intensa melancolía,

al que ni siquiera el sol podrá matar o cubrir,

con sus rayos de cruel materia e incinerador poder,

y que hoy a mi cuerpo inmortal esta pronto a destruir.





Yo solo quiero saber que es lo que sientes por mi,

si es que después de incorpórea por ti me viste llorar,

si es que el teatro vampírico, vengativo, me viste quemar,

si es que la sangre en lágrimas de mis ojos viste salir,

si el núcleo de mi corazón acaso sentiste estallar...por ti.





Yo te amaba como nadie mas te pudo amar,

como nunca te amo aquel que a los dos nos volvió inmortales,

podía morir enseguida si eso podía calmar,

tu obsesión por crecer y verte en esas postales,

vestida como una simple y maniática mujer.





Como de nadie en mi vida pude sentir labios tales,

solo los labios de niña que en los míos posabas cual

mujer experimentada, mas con candor, que anormales

deseos y lujuria mi interior hacían rebosar.





Que hermoso era abrazarte mientras con mi cabello jugabas,

llamándome mi amor te juro que me hacías vivir,

ya no veía en esos trances tan larga la eternidad,

si a tu lado o por ti se me concedía morir.





Hacerte el amor sin duda fue algo maravilloso,

que nadie si no yo pudo haber disfrutado,

que delicia fue probar de ese cuerpo inmaculado,

y amarte en la inmensidad, en los paisajes sagrados,

de nuestras antiguas tumbas justo antes de partir

a nuestro sueño tranquilo con tu cuerpo sobre mi.





Como podría yo que permanecí por ti,

viviendo como un noctámbulo, sostenido por tu amor,

seguir existiendo si ahora que estas tan lejos del mundo,

donde me dejaste por siempre con un vacío en los brazos,

sepultado en una prisión y sin ganas de salir,

ni ganas de sobrevivir, resistir, solo de perecer...





Este lamento se nota poco antes del amanecer,

y por un vampiro quedo es por entero escuchado,

Yo, Sebastien, vi a Louis padecer

mientras sus desesperados versos fueron cruelmente ignorados,

por aquella niña cruel y mala invención de Lestat,

que una vez mas nos muestra que su maldad,

a todos los nuestros por siempre nos tendrá esclavizados.





Louis no soporto aquella llovizna que tanto le recordó a Claudia,

y plantado como un noble espero el amanecer,

simplemente me alejé de su vista apesumbrado,

sus ojos rebosantes de sangre en los que nunca me podré ver

nunca supieron lo que vi...creo que nunca me notaron.





Volando del camposanto...dejo caer un par de lágrimas.



S. Nocturne.

excelente escrito, lleno de agonia. Un abrazo.
 
un melancolico y hermoso poema,de perdida...
me gusto eso del cameo,eso ke de pronto aparecieras tu dentro del poema...
(estara bien decir cameo???)(participe omnipresente...ja)

saludos.hasta pronto.
 

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