José Luis Vera Vidal
MMC LIR
Tratando de llegar
a una conclusión inteligente,
encontré una solución demente.
Intentado hallar la cuadratura del círculo,
quizás este debrallando de locura
o peor aun perdí la cordura.
Espurios de realidad, disfrazados
de imágenes altivas, inundan
de inmundicia los canales de la existencia.
Entrando en mi mente
genero vacio, logrando rendirme
a esta oscuridad inerte.
Las eras pasan, a intervalos ligeros.
Los segundos transcurren como eones.
Mi ojo se abre en continuas explosiones.
Llamaradas, relámpagos fulminantes
de consciencia centellean cual luciérnagas,
en las tinieblas.
Pasando de un mundo a otro,
trasladando mi discernimiento a un baúl,
de un paso me precipito al abismo.
Cual loco, que no ve.
Como ermitaño que no escucha.
Evito la rueda del cocodrilo y el santo.
Y daré un salto
de infinita sabiduría,
al secreto del universo.
a una conclusión inteligente,
encontré una solución demente.
Intentado hallar la cuadratura del círculo,
quizás este debrallando de locura
o peor aun perdí la cordura.
Espurios de realidad, disfrazados
de imágenes altivas, inundan
de inmundicia los canales de la existencia.
Entrando en mi mente
genero vacio, logrando rendirme
a esta oscuridad inerte.
Las eras pasan, a intervalos ligeros.
Los segundos transcurren como eones.
Mi ojo se abre en continuas explosiones.
Llamaradas, relámpagos fulminantes
de consciencia centellean cual luciérnagas,
en las tinieblas.
Pasando de un mundo a otro,
trasladando mi discernimiento a un baúl,
de un paso me precipito al abismo.
Cual loco, que no ve.
Como ermitaño que no escucha.
Evito la rueda del cocodrilo y el santo.
Y daré un salto
de infinita sabiduría,
al secreto del universo.