marton
Poeta reconocido en el portal
(érase una vez... dos niños)
Desde niño yo paseaba por tus calles,
me encaramaba - aventurero - a tu balcón
y soñábamos con duendes, hadas y castillos,
donde reinaban tu inocencia y mi ilusión.
Voy a jugar a que tengo alas
y llegaré volando a ese rincón,
donde escondes los temores y los llantos,
de la infancia que rompió tu corazón.
Cordón dorado que se pierde entre tus cimas;
sol radiante que serás tan solo un despertar,
juntaré mis fuerzas para atarlo a tu puerta
para que la noche no te venga a torturar.
¡Ay!, mi niña, como duele tu tristeza,
tanto dolor se derrama en tu mirar;
robaré todas las flores de los campos,
las pondré donde jamás se han de marchitar
Te contaré de la historia de mis cielos
Y en alas de los sueños nos iremos a volar,
Soles, lunas que se alinean en silencio
Y mil cometas que nos vienen a esperar
Estira, entonces tu brazo al infinito;
coge mi estrella, que en tu pecho has de guardar,
Luz Marina, que me cuida, ahora es tuya
que me importa si en el cielo ha de faltar
Pon tu mano en la mía, niña hermosa
y juremos que jamás nos podrán separar;
serás mi novia, desde ahora para siempre,
en mi corazón construiré el más bello altar
Tallaré en el árbol del jardín de tu memoria
Un corazón que se desangre sin piedad
y debajo de tu nombre y de mi nombre;
un ¡ te amo ¡ por toda la eternidad.
Frágil somos, mi pequeña, como un sueño;
tristes, como un poema sin terminar,
pero juntos beberemos, de la vida, cada sorbo
y esta sed, te lo prometo, jamás se ha de calmar.
Habrá mañana nuevas tardes que te besen,
otros soles que se escondan en tu mar,
mas yo seré príncipe azul de tus misterios
y tú la reina que en secreto me ha de amar
Desde niño yo jugaba en tus confines,
En secreto enterraba los tesoros de los dos,
Guardaré allí mis fantasías, mi corto pantalón;
Tu mirada taciturna, tus trenzas y tu amor
Desde niño yo paseaba por tus calles,
me encaramaba - aventurero - a tu balcón
y soñábamos con duendes, hadas y castillos,
donde reinaban tu inocencia y mi ilusión.
Voy a jugar a que tengo alas
y llegaré volando a ese rincón,
donde escondes los temores y los llantos,
de la infancia que rompió tu corazón.
Cordón dorado que se pierde entre tus cimas;
sol radiante que serás tan solo un despertar,
juntaré mis fuerzas para atarlo a tu puerta
para que la noche no te venga a torturar.
¡Ay!, mi niña, como duele tu tristeza,
tanto dolor se derrama en tu mirar;
robaré todas las flores de los campos,
las pondré donde jamás se han de marchitar
Te contaré de la historia de mis cielos
Y en alas de los sueños nos iremos a volar,
Soles, lunas que se alinean en silencio
Y mil cometas que nos vienen a esperar
Estira, entonces tu brazo al infinito;
coge mi estrella, que en tu pecho has de guardar,
Luz Marina, que me cuida, ahora es tuya
que me importa si en el cielo ha de faltar
Pon tu mano en la mía, niña hermosa
y juremos que jamás nos podrán separar;
serás mi novia, desde ahora para siempre,
en mi corazón construiré el más bello altar
Tallaré en el árbol del jardín de tu memoria
Un corazón que se desangre sin piedad
y debajo de tu nombre y de mi nombre;
un ¡ te amo ¡ por toda la eternidad.
Frágil somos, mi pequeña, como un sueño;
tristes, como un poema sin terminar,
pero juntos beberemos, de la vida, cada sorbo
y esta sed, te lo prometo, jamás se ha de calmar.
Habrá mañana nuevas tardes que te besen,
otros soles que se escondan en tu mar,
mas yo seré príncipe azul de tus misterios
y tú la reina que en secreto me ha de amar
Desde niño yo jugaba en tus confines,
En secreto enterraba los tesoros de los dos,
Guardaré allí mis fantasías, mi corto pantalón;
Tu mirada taciturna, tus trenzas y tu amor
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