Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bello atardecer,
rojizo cielo,
una bella mujer,
arena y camellos
se postran a sus pies,
la luna roza su pelo
dejando su brillo ver,
figura de ensueño
al anochecer,
el mismo desierto
va a enloquecer,
y yo despierto
la empiezo a querer,
aunque tengo miedo
del amanecer,
de quedarme ciego
de tanto placer,
metido en el fuego
que arde en su ser
::