Aurora
La realidad irrumpe con sus eficaces
y resplandecientes hordas, como
arrolladora grúa en demolición,
y el centro de su quehacer soy.
No existe flagelo mayor para un hombre,
que recibir los azotes de la infelicidad
al despertarse, tener la certeza que será
humillado por sus bramidos, deshuesado
por sus tentáculos hidráulicos.
La amargura y el desamparo se ensañan
con los desvalidos, con los más indefensos, ven,
acompáñame hermano, trae tu mujer y tus hijos,
recibamos abrazados tu familia y la mía
la radiante aurora de la subsistencia.
La realidad irrumpe con sus eficaces
y resplandecientes hordas, como
arrolladora grúa en demolición,
y el centro de su quehacer soy.
No existe flagelo mayor para un hombre,
que recibir los azotes de la infelicidad
al despertarse, tener la certeza que será
humillado por sus bramidos, deshuesado
por sus tentáculos hidráulicos.
La amargura y el desamparo se ensañan
con los desvalidos, con los más indefensos, ven,
acompáñame hermano, trae tu mujer y tus hijos,
recibamos abrazados tu familia y la mía
la radiante aurora de la subsistencia.