Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te has ido de mi vida,
te has ido una vez más,
te separaste poco a poco
con tu inquieta voluntad.
Fuiste sol que calor me dabas,
lumbre de mi felicidad,
fuego que no se apagaba,
casi un amor inmortal.
De cariño casi eterno,
que no paraba de amar,
luz que mi camino alumbraba,
luna en mi oscuridad.
Oasis en mi desierto
mi brújula en el mar,
que me señalaba el rumbo
que yo debía tomar.
Alimento de mi alma,
consuelo de mi llorar,
¿por qué entonces te fuiste?
¿por qué no aguantaste más?
En la nada de tu olvido
en que me has dejado ya,
busco razones y motivos,
y me vuelvo a preguntar,
por qué dejaste mi vida,
por qué me dejaste de amar.
Tantos años compartiendo
nuestro cielo y nuestro mar,
tantas lunas han rielado
por la noche al pasear,
como turbantes de plata
que su luz hacía brillar.
Amores que navegaron juntos
por la costa y en altamar,
hasta que mi alma herida
empezó a zozobrar,
y de tristeza terminó hundida
en lo más profundo del mar
::::