Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
CÓMO TANTO, CÓMO TANTO
Cómo se puede equivocar tanto el corazón,
cómo tanto, cómo tanto
si los latidos dicen sí,
estoy aquí,
es el amor que viene por ti
y se comienza a enraizar en el alma.
Oh cómo tanto, oh como tanto,
se puede equivocar el corazón, cuando se encandila de amor,
pierde el sentido y la razón.
Oh por qué tiene doler tanto
al tratar de quitar las raíces del alma.
Cuesta creer cuanto se equivoca el corazón,
al ver con los ojos del amor,
después se lamenta y va lloriqueando por los rincones
y dejando charcos
cómo se puede equivocar tanto el corazón,
cuando se encandila por amor.
Es que la necesidad del alma
es amar
y a la primera luz se aferra,
es una locura,
es cierto,
pero el corazón no tiene conciencia,
no razona,
sólo se entrega y siente,
es libre, puro e inocente,
no hay dobles intensiones, no hay malicia.
Oh como duele arrancar las raíces que deja el amor en el alma,
son profundas las huellas que va dejando,
pero recuerden,
que al pasar el tiempo,
las heridas van cerrando,
no quedan cicatrices,
porque el corazón se regenera, porque en él no quedan huellas
y al amor siempre se entrega,
libre, puro e inocente
y el alma siempre se alimentará de esperanza
y aunque hoy duela el amor,
siempre mañana sale el sol
Mas, hoy vuelvo a decir,
Oh cómo se puede equivocar tanto el corazón
Cómo se puede equivocar tanto el corazón,
cómo tanto, cómo tanto
si los latidos dicen sí,
estoy aquí,
es el amor que viene por ti
y se comienza a enraizar en el alma.
Oh cómo tanto, oh como tanto,
se puede equivocar el corazón, cuando se encandila de amor,
pierde el sentido y la razón.
Oh por qué tiene doler tanto
al tratar de quitar las raíces del alma.
Cuesta creer cuanto se equivoca el corazón,
al ver con los ojos del amor,
después se lamenta y va lloriqueando por los rincones
y dejando charcos
cómo se puede equivocar tanto el corazón,
cuando se encandila por amor.
Es que la necesidad del alma
es amar
y a la primera luz se aferra,
es una locura,
es cierto,
pero el corazón no tiene conciencia,
no razona,
sólo se entrega y siente,
es libre, puro e inocente,
no hay dobles intensiones, no hay malicia.
Oh como duele arrancar las raíces que deja el amor en el alma,
son profundas las huellas que va dejando,
pero recuerden,
que al pasar el tiempo,
las heridas van cerrando,
no quedan cicatrices,
porque el corazón se regenera, porque en él no quedan huellas
y al amor siempre se entrega,
libre, puro e inocente
y el alma siempre se alimentará de esperanza
y aunque hoy duela el amor,
siempre mañana sale el sol
Mas, hoy vuelvo a decir,
Oh cómo se puede equivocar tanto el corazón
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