Uriiziitow
Poeta recién llegado
Sentimientos en la noche
En la oscuridad de la noche
recuerdo tu cara,
y la noche se llena de vida.
De repente, un grito en el silencio
me ahoga en su luz,
ese grito me revienta los tímpanos
sumergiéndome en una rio purpura,
de tenue y mortal olor a muerte.
El grito me dice Te amo
el eco enchina mi piel,
el lamento consume mi sueño,
abro mis ojos tratando de ver
luces del mas allá, llevando mis manos
a mis cabello mojados en sudor.
Mis lagrimas quemaban mis mejillas,
la tormenta se anunciaba pronto,
pero mi corazón latió e inundo
tus calles de sutil amor,
con un aroma a flores,
lavando ese olor de putrefacción,
que se alojaba en mi alma
y enlamaba mis sentimientos.
Después vi una hermosa silueta,
dibujada en mi oculta mirada,
una silueta divina, de ángel marchito,
que reviví con mi luz, que abrí sendero
con mi pasión, con mi dulce amor.
Estamos desnudos en un sueño,
perdemos en el mar del deseo,
sumergidos, respirando por el amor,
mirando paisajes de dulce besos.
Unidos en la muerte en vida,
celando como fieras salvajes,
nuestro tesoro, nuestro hermoso tesoro,
ese amor que nos une, nos une, en la muerte.
En la oscuridad de la noche
recuerdo tu cara,
y la noche se llena de vida.
De repente, un grito en el silencio
me ahoga en su luz,
ese grito me revienta los tímpanos
sumergiéndome en una rio purpura,
de tenue y mortal olor a muerte.
El grito me dice Te amo
el eco enchina mi piel,
el lamento consume mi sueño,
abro mis ojos tratando de ver
luces del mas allá, llevando mis manos
a mis cabello mojados en sudor.
Mis lagrimas quemaban mis mejillas,
la tormenta se anunciaba pronto,
pero mi corazón latió e inundo
tus calles de sutil amor,
con un aroma a flores,
lavando ese olor de putrefacción,
que se alojaba en mi alma
y enlamaba mis sentimientos.
Después vi una hermosa silueta,
dibujada en mi oculta mirada,
una silueta divina, de ángel marchito,
que reviví con mi luz, que abrí sendero
con mi pasión, con mi dulce amor.
Estamos desnudos en un sueño,
perdemos en el mar del deseo,
sumergidos, respirando por el amor,
mirando paisajes de dulce besos.
Unidos en la muerte en vida,
celando como fieras salvajes,
nuestro tesoro, nuestro hermoso tesoro,
ese amor que nos une, nos une, en la muerte.
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