sweet poison
Poeta recién llegado
Complices de la inocencia del mediodía
nos dejamos llevar entre sábanas y sueños,
sin perdones ni agradecimientos
de lo recibido y entregado,
fuímos dueños del sudor...el placer,
volvímos a ser uno,
con caricias logramos disolver las diferencias
y vencer los entredichos que alguna vez hubieron.
Supimos que luego de terminado nuestro encuentro
tendríamos que atravesar las cálidas paredes
y salir al mundo...al verdadero mundo,
pero sólo nosotros sabemos
cuánto deseamos que mueran las noches penosas
y nazca otro día,
para así poder vernos a los ojos
y sentir sólo nuestros latidos...
sólo nuestras almas
y fundirnos nuevamente cuerpo a cuerpo
pero sin marcas,
sólo en la cabeza...
sólo en la mente,
y demostrarle a los demás
que a pesar de todo podemos ser felices.
nos dejamos llevar entre sábanas y sueños,
sin perdones ni agradecimientos
de lo recibido y entregado,
fuímos dueños del sudor...el placer,
volvímos a ser uno,
con caricias logramos disolver las diferencias
y vencer los entredichos que alguna vez hubieron.
Supimos que luego de terminado nuestro encuentro
tendríamos que atravesar las cálidas paredes
y salir al mundo...al verdadero mundo,
pero sólo nosotros sabemos
cuánto deseamos que mueran las noches penosas
y nazca otro día,
para así poder vernos a los ojos
y sentir sólo nuestros latidos...
sólo nuestras almas
y fundirnos nuevamente cuerpo a cuerpo
pero sin marcas,
sólo en la cabeza...
sólo en la mente,
y demostrarle a los demás
que a pesar de todo podemos ser felices.
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