Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soplo del cañaveral,
fumo de tabaco y ron;
me llevas en mi arrabal,
con alas de cimarrón.
Cántico de la central,
rítmico y madrugador;
que al grito del mayoral,
dio manos al picador!
Oro verde al carretón!
Hay barullo en el solar!
Azúcar negra y ton-ton:
tambores a repicar!
Y ay del negro soñador!
Ay de su cansado andar!
Se muere el trabajador,
que a la Raya va a rondar...
Ay del sueldo que no da,
ay del café y del arroz;
la vida que se nos va,
en garras de un hambre atroz!
Ay del beso del amor,
ay de la eterna tristeza;
la noche ruge al dolor,
que calla nuestra pobreza!
Brisa del llano dador,
manto de esencias lejanas;
melao de caña y sudor,
al fuego de las guajanas!
fumo de tabaco y ron;
me llevas en mi arrabal,
con alas de cimarrón.
Cántico de la central,
rítmico y madrugador;
que al grito del mayoral,
dio manos al picador!
Oro verde al carretón!
Hay barullo en el solar!
Azúcar negra y ton-ton:
tambores a repicar!
Y ay del negro soñador!
Ay de su cansado andar!
Se muere el trabajador,
que a la Raya va a rondar...
Ay del sueldo que no da,
ay del café y del arroz;
la vida que se nos va,
en garras de un hambre atroz!
Ay del beso del amor,
ay de la eterna tristeza;
la noche ruge al dolor,
que calla nuestra pobreza!
Brisa del llano dador,
manto de esencias lejanas;
melao de caña y sudor,
al fuego de las guajanas!