Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Te buscaba en el espejo de mi ventana,
y no te encontré.
Estabas junto a mí.
Cuando miro el horizonte te busco,
eres ese segundo de vida que necesito,
aferrándome a tu idea de mujer.
Te busco
en el beso depositado en el silencio.
De esos que traicionan la imaginación.
Donde se rozan la piel y los sueños.
Te busco en mi desierto de corazones.
Buscando la caridad de tu conciencia,
y la cajita de tus sueños,
aun despiertos a esta idea de amar.
Me atrevo a verte en la transfiguración,
de los clamores encendidos en la penumbra.
Donde están los corazones desiertos .
Tú y yo.
Tú, aclaras las palabras,
las penas danzarinas de ideas gitanas,
y las agonías del alma.
y no te encontré.
Estabas junto a mí.
Cuando miro el horizonte te busco,
eres ese segundo de vida que necesito,
aferrándome a tu idea de mujer.
Te busco
en el beso depositado en el silencio.
De esos que traicionan la imaginación.
Donde se rozan la piel y los sueños.
Te busco en mi desierto de corazones.
Buscando la caridad de tu conciencia,
y la cajita de tus sueños,
aun despiertos a esta idea de amar.
Me atrevo a verte en la transfiguración,
de los clamores encendidos en la penumbra.
Donde están los corazones desiertos .
Tú y yo.
Tú, aclaras las palabras,
las penas danzarinas de ideas gitanas,
y las agonías del alma.