Dimisión

legendario

Poeta que considera el portal su segunda casa
Te has quedado
en el camino impetuoso
de mis deseos;
varada y a la deriva;
sin siquiera saber
que mi lujuria
se satisfizo de ti
ya tantas veces.

Te has quedado
huérfana de ese amor,
desprovista de mi anhelo
por tenerte;
sin saber siquiera
que mi procaz deseo,
ya desfloró
tu pudibundez en sueños.

Yo me marché rubicundo
por el espacio etéreo
de mis empeños reprimidos;
tan lejos de ti,
¡lejísimos!;
donde el más mínimo
destello de tu encanto
no me llegue;
donde la más minúscula
partícula de tus feromonas
no me alcance.
Ahí,
donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada.

Será para no volver jamás,
en lo posible,
a pervertir mis emociones,
emasculadas por la contradicción
de ser tan libres
con prohibiciones.
 
Te has quedado
en el camino impetuoso
de mis deseos;
varada y a la deriva;
sin siquiera saber
que mi lujuria
se satisfizo de ti
ya tantas veces.

Te has quedado
huérfana de ese amor,
desprovista de mi anhelo
por tenerte;
sin saber siquiera
que mi procaz deseo,
ya desfloró
tu pudibundez en sueños.

Yo me marché rubicundo
por el espacio etéreo
de mis empeños reprimidos;
tan lejos de ti,
¡lejísimos!;
donde el más mínimo
destello de tu encanto
no me llegue;
donde la más minúscula
partícula de tus feromonas
no me alcance.
Ahí,
donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada.

Será para no volver jamás,
en lo posible,
a pervertir mis emociones,
emasculadas por la contradicción
de ser tan libres
con prohibiciones.

Un manojo de versos de amor, muy bien plasmados, me encantó
...donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada...

Un gusto leerte y saludarte

Abrazos sinceros
Ligia Calderón
 
Te has quedado
en el camino impetuoso
de mis deseos;
varada y a la deriva;
sin siquiera saber
que mi lujuria
se satisfizo de ti
ya tantas veces.

Te has quedado
huérfana de ese amor,
desprovista de mi anhelo
por tenerte;
sin saber siquiera
que mi procaz deseo,
ya desfloró
tu pudibundez en sueños.

Yo me marché rubicundo
por el espacio etéreo
de mis empeños reprimidos;
tan lejos de ti,
¡lejísimos!;
donde el más mínimo
destello de tu encanto
no me llegue;
donde la más minúscula
partícula de tus feromonas
no me alcance.
Ahí,
donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada.

Será para no volver jamás,
en lo posible,
a pervertir mis emociones,
emasculadas por la contradicción
de ser tan libres
con prohibiciones.

Un inmenso placer llegar hasta acá y leer tus hermosos versos de amor
 
Te has quedado
en el camino impetuoso
de mis deseos;
varada y a la deriva;
sin siquiera saber
que mi lujuria
se satisfizo de ti
ya tantas veces.

Te has quedado
huérfana de ese amor,
desprovista de mi anhelo
por tenerte;
sin saber siquiera
que mi procaz deseo,
ya desfloró
tu pudibundez en sueños.

Yo me marché rubicundo
por el espacio etéreo
de mis empeños reprimidos;
tan lejos de ti,
¡lejísimos!;
donde el más mínimo
destello de tu encanto
no me llegue;
donde la más minúscula
partícula de tus feromonas
no me alcance.
Ahí,
donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada.

Será para no volver jamás,
en lo posible,
a pervertir mis emociones,
emasculadas por la contradicción
de ser tan libres
con prohibiciones.

Curiosa forma de mezclar amor, deseo y contención. Me encanta tu vocabulario, tan complejo y la vez tan facil de leer...
Un besazo.
 
Encantador poema amigo, con toques de nostalgia, lluvia de Amor que se desprenden sutilmente.
Gustazo leerte.
Besos y estrellas:)
 
Bellas imágenes que cabalgan entre tus versos colmados de amor e incontenible clamor!!!

Espectacular la fuerza y delicada finura en tus letras...

Bello!!!

Besos Tito y gran abrazo...

Camelia
 
Yo me he quedado prendada en cada unos de tus versos.
tus anhelos y los sueños, que has dejado plasmado en este rinco de ensueño.
me encanta leerte.

Besos….
 
¿Sera la dimisión la fórmula de acabar con aquello que se gesta en forma impetuosa en el corazón y el cerebro?...generalmente el -deseo- sucumbe ante la distancia pero el sentimiento verdadero, ese, no sabe de kilometros que puedan vencerlo...un tema bien tratado con un buen lenguaje y emociones. Un fuerte abracito de estrellas para vos Tito.!
 
Te has quedado
en el camino impetuoso
de mis deseos;
varada y a la deriva;
sin siquiera saber
que mi lujuria
se satisfizo de ti
ya tantas veces.

Te has quedado
huérfana de ese amor,
desprovista de mi anhelo
por tenerte;
sin saber siquiera
que mi procaz deseo,
ya desfloró
tu pudibundez en sueños.

Yo me marché rubicundo
por el espacio etéreo
de mis empeños reprimidos;
tan lejos de ti,
¡lejísimos!;
donde el más mínimo
destello de tu encanto
no me llegue;
donde la más minúscula
partícula de tus feromonas
no me alcance.
Ahí,
donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada.

Será para no volver jamás,
en lo posible,
a pervertir mis emociones,
emasculadas por la contradicción
de ser tan libres
con prohibiciones.


Excelente y hermoso este inmenso poema que nos brindas apreciado amigo. Un abrazo y todas mis estrellas para ti.
 
¿Sera la dimisión la fórmula de acabar con aquello que se gesta en forma impetuosa en el corazón y el cerebro?...generalmente el -deseo- sucumbe ante la distancia pero el sentimiento verdadero, ese, no sabe de kilometros que puedan vencerlo...un tema bien tratado con un buen lenguaje y emociones. Un fuerte abracito de estrellas para vos Tito.!

Gracias querida Tuti, tus comentarios siempre son bienvenidos...un besote amiga
 
Querida Denn, a más de ser tan bella eres muy divertida y eso hace al comentario me elogioso y emocionante, llévame a donde quieras, que yo me sentiré rebién...un besote amiga...
 
Te has quedado
en el camino impetuoso
de mis deseos;
varada y a la deriva;
sin siquiera saber
que mi lujuria
se satisfizo de ti
ya tantas veces.

Te has quedado
huérfana de ese amor,
desprovista de mi anhelo
por tenerte;
sin saber siquiera
que mi procaz deseo,
ya desfloró
tu pudibundez en sueños.

Yo me marché rubicundo
por el espacio etéreo
de mis empeños reprimidos;
tan lejos de ti,
¡lejísimos!;
donde el más mínimo
destello de tu encanto
no me llegue;
donde la más minúscula
partícula de tus feromonas
no me alcance.
Ahí,
donde muere el deseo
a golpe de castidad forzada.

Será para no volver jamás,
en lo posible,
a pervertir mis emociones,
emasculadas por la contradicción
de ser tan libres
con prohibiciones.


U n gusto leerte.
Besos.
Zulcas.
 

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