los árboles se veían relucientes,
bajo la luna y las estrellas
aquella noche de frío,
nosotros dos en la loma,
tu pecho junto al mío
donde las palabras florecían,
y se las llevaba el viento rápido
sólo en mí caían,
la voz tuya un encanto
de aquella noche de frío,
sólo quedan recuerdos
del mismo aire,la loma,
el árbol de nuestros abrigos
la luna y las estrellas,
no llenan este vacío
y viene a mí un suave aire,
pero ya no es el mismo
aquel cuando tu pecho y el mío,
se abrigaban en el frío
y sólo desde entonces,
yo te sueño conmigo.
bajo la luna y las estrellas
aquella noche de frío,
nosotros dos en la loma,
tu pecho junto al mío
donde las palabras florecían,
y se las llevaba el viento rápido
sólo en mí caían,
la voz tuya un encanto
de aquella noche de frío,
sólo quedan recuerdos
del mismo aire,la loma,
el árbol de nuestros abrigos
la luna y las estrellas,
no llenan este vacío
y viene a mí un suave aire,
pero ya no es el mismo
aquel cuando tu pecho y el mío,
se abrigaban en el frío
y sólo desde entonces,
yo te sueño conmigo.