lauflorcita
Poeta que considera el portal su segunda casa
No.
Debí decir que no
a los futuros
que quedaron atrapados de ayeres,
a los tiempos nonatos
que atosigaste
al pie de mis plegarias,
cuando la destrucción
me hizo ceniza de tus manos.
No debí creer en lo irrisorio;
pensar que los pasados serían glorias
y las derrotas,
triunfos,
ni deslumbrarme en la palabra difusa,
la extremidad completa,
la mentira piadosa
en tus frágiles intentos de consuelo.
Y no
Nunca volaste ni creíste.
Nunca supiste que existía la gloria
en cercanía con mis labios,
ni imaginaste
la invasión de tus ayeres
a un presente
sin mañanas.
Debí decir que no
a los futuros
que quedaron atrapados de ayeres,
a los tiempos nonatos
que atosigaste
al pie de mis plegarias,
cuando la destrucción
me hizo ceniza de tus manos.
No debí creer en lo irrisorio;
pensar que los pasados serían glorias
y las derrotas,
triunfos,
ni deslumbrarme en la palabra difusa,
la extremidad completa,
la mentira piadosa
en tus frágiles intentos de consuelo.
Y no
Nunca volaste ni creíste.
Nunca supiste que existía la gloria
en cercanía con mis labios,
ni imaginaste
la invasión de tus ayeres
a un presente
sin mañanas.
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