_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
DOLOR...
Heme aquí de la tristeza mártir, mientras tú sin prisa,
te vas para siempre y mis ojos se ciegan,
jamás volverán mis hombros a sentir de tus manos las caricias,
de locura pleno y vacío de amor me dejas.
Mirándote helado tirado en el silencio,
de un templo de blancas flores, de puertas corredizas,
besarte ensangrentado en los labios mientras lloro...
mis lágrimas mojandote mientras muy lento agonizas.
En medio de un camino lleno de cristales rotos,
abrazo tu cuerpo aferrandolo al mío,
- No te vayas, no me dejes el mundo solo y vacío...
las palabras suplicantes que al oído te rezo.
Tu aliento ya no es cálido, no encuentro tu sonrisa,
tus glaciales ojos se esconden de los míos,
tu piel de damasco es como una rota cortina,
embarrada de carmín cual un sutil cuadro precioso.
Nunca podre ahora decirte cuanto te amaba,
que amaba esos lugares, esas calles, tus poesías...
sintiendo la cercanía de tu vos cuando me decias,
amo cuanto eres y reflejas, yo amo cuanto reflejabas...
Si mis infructuosas letras pudieran devolverte a mi,
si el arte que me enseñaste fuera el consuelo a esta pena,
condena mi eterno amor, las cosas que de ti aprendí
pues solo para amarte más ahora sirven todas ellas...
Estrellas, nubes de lágrimas bañándonos melancólicas,
y yo con tu cuerpo frío apretado entre mis brazos.,
tus cabellos salvajes cubriendo las bellas formas,
de tu rostro angelical hoy tan inexpresivo y pálido...
Ávido de muerte, aullando en medio de la noche,
me encuentro arrodillado en este mar de figuras,
oscuras que de hinojos se llevan tu alma adonde
lejos de tanto dolor nuestro amor por fin se extinga.
Sebastien.
Lucian Mc Leod, RIP.
Heme aquí de la tristeza mártir, mientras tú sin prisa,
te vas para siempre y mis ojos se ciegan,
jamás volverán mis hombros a sentir de tus manos las caricias,
de locura pleno y vacío de amor me dejas.
Mirándote helado tirado en el silencio,
de un templo de blancas flores, de puertas corredizas,
besarte ensangrentado en los labios mientras lloro...
mis lágrimas mojandote mientras muy lento agonizas.
En medio de un camino lleno de cristales rotos,
abrazo tu cuerpo aferrandolo al mío,
- No te vayas, no me dejes el mundo solo y vacío...
las palabras suplicantes que al oído te rezo.
Tu aliento ya no es cálido, no encuentro tu sonrisa,
tus glaciales ojos se esconden de los míos,
tu piel de damasco es como una rota cortina,
embarrada de carmín cual un sutil cuadro precioso.
Nunca podre ahora decirte cuanto te amaba,
que amaba esos lugares, esas calles, tus poesías...
sintiendo la cercanía de tu vos cuando me decias,
amo cuanto eres y reflejas, yo amo cuanto reflejabas...
Si mis infructuosas letras pudieran devolverte a mi,
si el arte que me enseñaste fuera el consuelo a esta pena,
condena mi eterno amor, las cosas que de ti aprendí
pues solo para amarte más ahora sirven todas ellas...
Estrellas, nubes de lágrimas bañándonos melancólicas,
y yo con tu cuerpo frío apretado entre mis brazos.,
tus cabellos salvajes cubriendo las bellas formas,
de tu rostro angelical hoy tan inexpresivo y pálido...
Ávido de muerte, aullando en medio de la noche,
me encuentro arrodillado en este mar de figuras,
oscuras que de hinojos se llevan tu alma adonde
lejos de tanto dolor nuestro amor por fin se extinga.
Sebastien.
Lucian Mc Leod, RIP.