Locura de un poeta
Duermo poco ¡me cuesta!
camino sobre vías de fuego y pasiones dormidas,
entibio mi cuerpo, con una camisa de franela suave;
morfeo no logra dominarme, sus brazos me hastían
y extraño a alguien, quiero amar necesito dar.
Que ella quiera y que me quiera, sueño
encantadora, acogedora, tierna a mi lado
y el tiempo no me domina, ni me cansa,
descansa amor conmigo en mi pecho, duerme,
mi imaginación me lleva a tu lecho.
La locura incontrolada de los poetas,
me preparo un café cargado, para ti, para mi
retuerzo un cigarrillo en mis labios
hago preguntas al viento y las respondo, yo mismo,
busco sacar conclusiones de mi vida, sabios lamentos.
Nunca concluyo, quiero escapar del silencio
escucho música y canto fuerte,
siento la angustia de un violín, la calma de un piano
y sonrisas de una guitarra que canta suave
es mujer, tomo su mano, me acompaña.
Ramiro Deladanza
54
Duermo poco ¡me cuesta!
camino sobre vías de fuego y pasiones dormidas,
entibio mi cuerpo, con una camisa de franela suave;
morfeo no logra dominarme, sus brazos me hastían
y extraño a alguien, quiero amar necesito dar.
Que ella quiera y que me quiera, sueño
encantadora, acogedora, tierna a mi lado
y el tiempo no me domina, ni me cansa,
descansa amor conmigo en mi pecho, duerme,
mi imaginación me lleva a tu lecho.
La locura incontrolada de los poetas,
me preparo un café cargado, para ti, para mi
retuerzo un cigarrillo en mis labios
hago preguntas al viento y las respondo, yo mismo,
busco sacar conclusiones de mi vida, sabios lamentos.
Nunca concluyo, quiero escapar del silencio
escucho música y canto fuerte,
siento la angustia de un violín, la calma de un piano
y sonrisas de una guitarra que canta suave
es mujer, tomo su mano, me acompaña.
Ramiro Deladanza
54
::