Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ámbar de tus ojos tristes,
dolido de viejos llantos;
herido de mil angustias,
de versos desesperados.
Hoy te fundes en los míos,
de la mano de un poema:
amor que sufre y se clava,
en el pecho, vil saeta.
Ojos mustios que me tocan
y en su llorar me platican,
en lágrimas los amores
que a sus besos se atrevían.
Hoy me entregan la ambrosía,
que para mis labios beban;
dolor de una sola noche,
por quien adorarles puedan.
Ojos tristes que en silencio,
se me quedan con la vida...
que me atrapan en su ruego,
pasión de mi poesía!
Luz de tus ojazos bellos,
cuan trágica es nuestra suerte...
sedienta tu de mis ansias,
lejano yo en mi perderme!
dolido de viejos llantos;
herido de mil angustias,
de versos desesperados.
Hoy te fundes en los míos,
de la mano de un poema:
amor que sufre y se clava,
en el pecho, vil saeta.
Ojos mustios que me tocan
y en su llorar me platican,
en lágrimas los amores
que a sus besos se atrevían.
Hoy me entregan la ambrosía,
que para mis labios beban;
dolor de una sola noche,
por quien adorarles puedan.
Ojos tristes que en silencio,
se me quedan con la vida...
que me atrapan en su ruego,
pasión de mi poesía!
Luz de tus ojazos bellos,
cuan trágica es nuestra suerte...
sedienta tu de mis ansias,
lejano yo en mi perderme!