Letras Inspiradas
Poeta adicto al portal
Ese lugar fijo, que ahora se posa en la oscuridad húmeda,
hundida en el grisáceo pasado que se va con el humo.
Historia que se desvanece en el consumir de tu cigarrillo
con la cabeza en tus pies, ese sonido perdido en ti
Tu el pequeño poder de ordenar lo que se ha perdido
en esos sueños que nunca cesaron, pues te fuiste para quedarte allí
Una y otra vez estas allí, consumiendo ese liquido negro que calma los nervios.
Olor peculiar con el sol iluminado en tu rostro,
no basta vivir en tu vientre, pues distante es tu ausencia.
Soñarte entre nubes, tu humedad envuelta de flores y alfombras verdes.
El baile de tus pies descalzos adornado de cintas
y esa presencia tuya en el eco de antiguos tesoros.
Fija en el lugar de sueños y en tu espejo abierto,
pequeña tu morada de vida en mis ojos,
tus ojos empañados de tiempos y recuerdos de vida.
Cual pediste estrellar en colores de amor a tu dolor,
guardada en un árbol tallado expuso.
Contorno Grueso y marcado el que ahora observo,
mis puntos de luz volaron mirando la estela.
Dormí levantando tu piel envejecida,
vida dió la muerte cuando voló tu alma.
Muerte que late ahora en las pupilas que ahora estrello,
te estrecho con mis manos quebrantando tu alma.
Sólo me dibujas el rastro de risa que abandonaste
en tu serenidad marcado por el olvido,
que guardaste en tu corazón agrietado de pasión y lujuria
retumbando en vida de tú muerte amada mía.
hundida en el grisáceo pasado que se va con el humo.
Historia que se desvanece en el consumir de tu cigarrillo
con la cabeza en tus pies, ese sonido perdido en ti
Tu el pequeño poder de ordenar lo que se ha perdido
en esos sueños que nunca cesaron, pues te fuiste para quedarte allí
Una y otra vez estas allí, consumiendo ese liquido negro que calma los nervios.
Olor peculiar con el sol iluminado en tu rostro,
no basta vivir en tu vientre, pues distante es tu ausencia.
Soñarte entre nubes, tu humedad envuelta de flores y alfombras verdes.
El baile de tus pies descalzos adornado de cintas
y esa presencia tuya en el eco de antiguos tesoros.
Fija en el lugar de sueños y en tu espejo abierto,
pequeña tu morada de vida en mis ojos,
tus ojos empañados de tiempos y recuerdos de vida.
Cual pediste estrellar en colores de amor a tu dolor,
guardada en un árbol tallado expuso.
Contorno Grueso y marcado el que ahora observo,
mis puntos de luz volaron mirando la estela.
Dormí levantando tu piel envejecida,
vida dió la muerte cuando voló tu alma.
Muerte que late ahora en las pupilas que ahora estrello,
te estrecho con mis manos quebrantando tu alma.
Sólo me dibujas el rastro de risa que abandonaste
en tu serenidad marcado por el olvido,
que guardaste en tu corazón agrietado de pasión y lujuria
retumbando en vida de tú muerte amada mía.
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:: me hicistes recordar y mi serenidad se ahogo.