Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la vida de Agustín Lara...
De anónimos rumores
aquel oscuro antro,
tan viejo y romancero,
bebió las confesiones,
en lágrimas de un ebrio,
que en humo de cigarro
la blanca bocanada,
borracha en el hastío,
hablabale a las sombras
en notas las de un piano,
las horas de soñarla
en rimas al desvelo,
de copa espirituosa,
cristalia compañera
de amor y sufrimiento...
Dolor, "noche de ronda",
que en manos de un poeta
perdido y cabisbajo,
caló la luz de un alma
los versos de un querer,
lloró gotas de ajenjo
de tristes madrugadas
en ébano y marfil,
al piano del burdel
por la que ayer se fue...
De efímeros amores
garito el monumento
de los crisoles truncos,
parió las mil canciones
de un viejo moribundo.
De anónimos rumores
aquel oscuro antro,
tan viejo y romancero,
bebió las confesiones,
en lágrimas de un ebrio,
que en humo de cigarro
la blanca bocanada,
borracha en el hastío,
hablabale a las sombras
en notas las de un piano,
las horas de soñarla
en rimas al desvelo,
de copa espirituosa,
cristalia compañera
de amor y sufrimiento...
Dolor, "noche de ronda",
que en manos de un poeta
perdido y cabisbajo,
caló la luz de un alma
los versos de un querer,
lloró gotas de ajenjo
de tristes madrugadas
en ébano y marfil,
al piano del burdel
por la que ayer se fue...
De efímeros amores
garito el monumento
de los crisoles truncos,
parió las mil canciones
de un viejo moribundo.
::