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sensaciones que abruman,
son intensas, demoledoras,
convierten el paso del tiempo
en un inquisidor despiadado
que mutila los deseos,
los quebranta y desecha,
quisiera saltar el espacio,
ese que nos humilla,
que nos vuelve erróneos,
perdidos como ciegos sin lazarillos,
como niño sin sonrisa,
quiero arrancar la angustia de cuajo,
enterrarla boca abajo,
y sembrar sobre ella una esperanza
esa que dice que nos encontraremos
que finalmente nuestros caminos cruzan
donde tu y yo nos miraremos a los ojos,
vomitando todas las palabras,
esas las que sobran,
para luego en un ósculo perfecto,
fundirnos y desapareceremos del fin,
porque ya cumplido aquello que anhelábamos,
no nos queda mas que ser la nada misma.
sensaciones que abruman,
son intensas, demoledoras,
convierten el paso del tiempo
en un inquisidor despiadado
que mutila los deseos,
los quebranta y desecha,
quisiera saltar el espacio,
ese que nos humilla,
que nos vuelve erróneos,
perdidos como ciegos sin lazarillos,
como niño sin sonrisa,
quiero arrancar la angustia de cuajo,
enterrarla boca abajo,
y sembrar sobre ella una esperanza
esa que dice que nos encontraremos
que finalmente nuestros caminos cruzan
donde tu y yo nos miraremos a los ojos,
vomitando todas las palabras,
esas las que sobran,
para luego en un ósculo perfecto,
fundirnos y desapareceremos del fin,
porque ya cumplido aquello que anhelábamos,
no nos queda mas que ser la nada misma.
sensaciones que abruman,
son intensas, demoledoras,
convierten el paso del tiempo
en un inquisidor despiadado
que mutila los deseos,
los quebranta y desecha,
quisiera saltar el espacio,
ese que nos humilla,
que nos vuelve erróneos,
perdidos como ciegos sin lazarillos,
como niño sin sonrisa,
quiero arrancar la angustia de cuajo,
enterrarla boca abajo,
y sembrar sobre ella una esperanza
esa que dice que nos encontraremos
que finalmente nuestros caminos cruzan
donde tu y yo nos miraremos a los ojos,
vomitando todas las palabras,
esas las que sobran,
para luego en un ósculo perfecto,
fundirnos y desapareceremos del fin,
porque ya cumplido aquello que anhelábamos,
no nos queda mas que ser la nada misma.