duf9991
Poeta adicto al portal
Se yuxtaponen los atardeceres frente a mis ojos
y marchitas las begonias, se funden
con el sol de la mañana, o de la tarde.
Se van los soles matinales,
y se cambian por lunas mañaneras.
Los precipicios de tu partida
todavía están presentes en mi relieve.
y marchitas las begonias, se funden
con el sol de la mañana, o de la tarde.
Se van los soles matinales,
y se cambian por lunas mañaneras.
Los precipicios de tu partida
todavía están presentes en mi relieve.
Los lirios de tu cabello aún son troncos
jóvenes y fuertes, y el viento
no hace que te lloren los ojos.
Por las montañas vas, cuan oso solitario
caminando, caminando hacia un mañana
que la encontrarás en el ayer.
En el río no hay salmones, y tu boca,
llena de pretextos, llora lo que tus ojos no.
jóvenes y fuertes, y el viento
no hace que te lloren los ojos.
Por las montañas vas, cuan oso solitario
caminando, caminando hacia un mañana
que la encontrarás en el ayer.
En el río no hay salmones, y tu boca,
llena de pretextos, llora lo que tus ojos no.
Majo y machaco las marchitas rosas,
y una pulpa rosa forma un río
de sangre biológica, que huele
a hoja verde, vivaz y venenosa.
Una rana que croa intranquila
anunciando tu pecado
morboso, falaz, efímero, me mira,
Gigante
y una pulpa rosa forma un río
de sangre biológica, que huele
a hoja verde, vivaz y venenosa.
Una rana que croa intranquila
anunciando tu pecado
morboso, falaz, efímero, me mira,
Gigante
Los gigantes de mi delirio
recorren los valles de mi conciencia
y dan muerte prematura al pasto
verduzco que crecía robusto,
ambicioso.
Las montañas heladas de mi cordura
estáticas como nieve sin que nieve,
como lago sin viento ni lluvia,
como foto ancestral de abuelos inexistentes.
recorren los valles de mi conciencia
y dan muerte prematura al pasto
verduzco que crecía robusto,
ambicioso.
Las montañas heladas de mi cordura
estáticas como nieve sin que nieve,
como lago sin viento ni lluvia,
como foto ancestral de abuelos inexistentes.
Por las amplias praderas corre
tranquilo mi ser, dentro de mi ser
mirando las estrellas cuando aún es de día,
yendo a la playa donde no hay mar
ni soles, ni arenas, ni conchas.
tranquilo mi ser, dentro de mi ser
mirando las estrellas cuando aún es de día,
yendo a la playa donde no hay mar
ni soles, ni arenas, ni conchas.
Y corro, solitario, esperando tu llegada
falsa y que cuan cangrejo, me escruta
por entre las grutas de mis ojos,
de las cuales sale un líquido que lo asocio
con la tristeza, mas no estoy triste
nada más recuerdo
falsa y que cuan cangrejo, me escruta
por entre las grutas de mis ojos,
de las cuales sale un líquido que lo asocio
con la tristeza, mas no estoy triste
nada más recuerdo