calygo
Poeta recién llegado
Dime mujer divina
porque hoy me besas
si ayer era tu ruina
Un enigma me dejaste con el beso dado
traté de resolver el acertijo que creaste
para la cruda duda que tú en mí clavaste
tanto que no sé si alguna vez me has amado.
Respuesta al acertijo aún no he encontrado
solo dudas y temores puedo sentir ahora
y créeme que nada en mi tiempo mejora
el que la noche a mi ventana haya llegado.
Tus odios arrojaste aquel miércoles gris,
odios que calaron profundamente,
creaciones de una perversa mente
que no estuvo tranquila viéndote feliz.
Tus oídos fueron presa fácil de las habladurías,
dejaste que cualquier cosa te convenciera
que te habías enamorado de un cualquiera
y otra sarta más de puras tonterías.
Si ese beso no me hubiese el labio tocado
esta duda nunca hubiese nacido
lamento ahora haberme convencido
de que eso beso hoy no lo había deseado.
porque hoy me besas
si ayer era tu ruina
Un enigma me dejaste con el beso dado
traté de resolver el acertijo que creaste
para la cruda duda que tú en mí clavaste
tanto que no sé si alguna vez me has amado.
Respuesta al acertijo aún no he encontrado
solo dudas y temores puedo sentir ahora
y créeme que nada en mi tiempo mejora
el que la noche a mi ventana haya llegado.
Tus odios arrojaste aquel miércoles gris,
odios que calaron profundamente,
creaciones de una perversa mente
que no estuvo tranquila viéndote feliz.
Tus oídos fueron presa fácil de las habladurías,
dejaste que cualquier cosa te convenciera
que te habías enamorado de un cualquiera
y otra sarta más de puras tonterías.
Si ese beso no me hubiese el labio tocado
esta duda nunca hubiese nacido
lamento ahora haberme convencido
de que eso beso hoy no lo había deseado.