Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se acerca la media noche.
Me llena de cosas bellas,
en luz la de las estrellas
el cielo en sin fin derroche.
Y mi "pobre huesa" al viento,
en hálito de una historia,
penando va en la memoria
recuerdos en mi lamento.
Licor que en mi viejo tarro,
amigo es en mi agonía;
es cómplice en la armonía
bohemia de mi cigarro.
Y en un beso infiel la luna,
altiva, serena, andante,
de mi alma, febril amante,
se aflige en mi cruel fortuna.
Recuerdos de amor ingrato
son al verso que me inspira,
en óbolos, triste pira,
la imagen de su retrato.
Que en el temblor de mis años,
borrachas en sus enojos,
la lágrimas de mis ojos
te lloran en flor de antaños.
Y en humo, al danzar las horas,
princesa gitana y buena,
se torna mi luna llena
al canto de las auroras!
Me llena de cosas bellas,
en luz la de las estrellas
el cielo en sin fin derroche.
Y mi "pobre huesa" al viento,
en hálito de una historia,
penando va en la memoria
recuerdos en mi lamento.
Licor que en mi viejo tarro,
amigo es en mi agonía;
es cómplice en la armonía
bohemia de mi cigarro.
Y en un beso infiel la luna,
altiva, serena, andante,
de mi alma, febril amante,
se aflige en mi cruel fortuna.
Recuerdos de amor ingrato
son al verso que me inspira,
en óbolos, triste pira,
la imagen de su retrato.
Que en el temblor de mis años,
borrachas en sus enojos,
la lágrimas de mis ojos
te lloran en flor de antaños.
Y en humo, al danzar las horas,
princesa gitana y buena,
se torna mi luna llena
al canto de las auroras!