GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
He de confesarlo,
aun mis pasos desbocados me llevan a
-tu encuentro-
enardecen mis sentidos
cuando me siento
(Embriagada)
-por tus besos,
encanto de niño guardado
entre suspiros
que me abre la pasión en mis labios sedientos
y me atrapas cautiva
-rendida,
En un soplo de
tu aliento
Para que negarlo,
eres mi dicha escondida en
-mi pecho,
que irrumpes trastocado reclamando
-un latido-
(Adormeciendo)
cada emoción en mi piel
cada respiro de mi boca
(Llevándote)
En cada pulso de
mis venas
A veces,
sueño que despierto entre
-tus brazos-
mojada de viento
húmeda de ansias me vuelco
-en tu lecho,
urgiendo el deseo de mis caderas
(Desnudas)
nos bebemos entre besos y caricias
entre gemidos
de placer,
Cómplices de nuestro
idilio
Entre tanto,
soy yo,
ese universo de alondras
-suspirando,
en un vuelo contenido
en tu cielo
que no aparta tus vientos
embebidos en
-mi vientre,
Aun llevo la huella del deseo entre
mis piernas
Y te abarco todo,
(Suscitando)
cada roce de mis labios
Cada caricia de mis dedos
entre tus brazos
Para que negarlo,
(Si muero)
en la sospecha que se escapa
-de mis manos,
ilusión de un anhelo
Derramado en el silencio
de tus versos
Grechka Lee Maldonado
Agosto 18,2008
aun mis pasos desbocados me llevan a
-tu encuentro-
enardecen mis sentidos
cuando me siento
(Embriagada)
-por tus besos,
encanto de niño guardado
entre suspiros
que me abre la pasión en mis labios sedientos
y me atrapas cautiva
-rendida,
En un soplo de
tu aliento
Para que negarlo,
eres mi dicha escondida en
-mi pecho,
que irrumpes trastocado reclamando
-un latido-
(Adormeciendo)
cada emoción en mi piel
cada respiro de mi boca
(Llevándote)
En cada pulso de
mis venas
A veces,
sueño que despierto entre
-tus brazos-
mojada de viento
húmeda de ansias me vuelco
-en tu lecho,
urgiendo el deseo de mis caderas
(Desnudas)
nos bebemos entre besos y caricias
entre gemidos
de placer,
Cómplices de nuestro
idilio
Entre tanto,
soy yo,
ese universo de alondras
-suspirando,
en un vuelo contenido
en tu cielo
que no aparta tus vientos
embebidos en
-mi vientre,
Aun llevo la huella del deseo entre
mis piernas
Y te abarco todo,
(Suscitando)
cada roce de mis labios
Cada caricia de mis dedos
entre tus brazos
Para que negarlo,
(Si muero)
en la sospecha que se escapa
-de mis manos,
ilusión de un anhelo
Derramado en el silencio
de tus versos
Grechka Lee Maldonado
Agosto 18,2008
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