demiannatura
Poeta recién llegado
Pondría un acento a la miel de tus ojos,
al guiño de tu mirar,
al gesto lindo de tu ceja encontrada.
Pondría una diéresis al bostezo de tu boca,
a la vocal de tus labios dicíendome si,
al generoso beso de tu boca acariciándome así.
A tu cuello cerca de tus hombros un pequeño paréntesis,
a la linea que recorrería tus brazos,
al tesón de mis dedos para cicatrizarse en tí.
Al llegar a tus pechos pondría un punto y parte,
no por no querer describirlos,
sino porque me faltaría la gramática más precisa.
Pondría un diptongo en tu vientre nocturno,
para pronunciarlo en mi pecho,
para rimarlo con mi mejor desvelo.
Pondría un sustantivo a tu espalda,
a tus muslos la preposición de mi cortejo,
el artículo indefinido a nuestro enunciado de oración.
Ya al ártico de mis dedos la semántica de tu calor,
al antojo de mi púbis la semilogía de tu cintura,
al verbo de tu carne el predicado de nuestro orgasmo.
al guiño de tu mirar,
al gesto lindo de tu ceja encontrada.
Pondría una diéresis al bostezo de tu boca,
a la vocal de tus labios dicíendome si,
al generoso beso de tu boca acariciándome así.
A tu cuello cerca de tus hombros un pequeño paréntesis,
a la linea que recorrería tus brazos,
al tesón de mis dedos para cicatrizarse en tí.
Al llegar a tus pechos pondría un punto y parte,
no por no querer describirlos,
sino porque me faltaría la gramática más precisa.
Pondría un diptongo en tu vientre nocturno,
para pronunciarlo en mi pecho,
para rimarlo con mi mejor desvelo.
Pondría un sustantivo a tu espalda,
a tus muslos la preposición de mi cortejo,
el artículo indefinido a nuestro enunciado de oración.
Ya al ártico de mis dedos la semántica de tu calor,
al antojo de mi púbis la semilogía de tu cintura,
al verbo de tu carne el predicado de nuestro orgasmo.