Sinuhé
Poeta adicto al portal
Tengo apenas
un trapecio equilátero
y pleno.
Con él busqué las cosas
incompletas y resistentes.
Fue sencillo descubrir
que como chanza
me queda, un lanzallamas sepia
por la calle que solía
llevar a cuestas tus zancos.
Era otro y tenía
un aire frío indiferente.
Los juglares almendrados
complacientes y profundos,
hoy son borrachos
con una sucia careta
sobre un vecindario abstracto.
Desempaqué la verdad,
era plena
simple y tosca;
como un mohoso pan
en lebrillo reluciente.
Eran tan raros adagios,
los orines de los perros
gota a gota
cual aceite derramado
sobre una plaza seria y rumiante;
como un poema robado
turbio rugoso y errante.
Desempaqué mi dolor,
era apenas
roto frasco de amatista,
ajenjo verde de mármol.
Y era tarde.
Y me fui con mi función
para otra parte...
......
un trapecio equilátero
y pleno.
Con él busqué las cosas
incompletas y resistentes.
Fue sencillo descubrir
que como chanza
me queda, un lanzallamas sepia
por la calle que solía
llevar a cuestas tus zancos.
Era otro y tenía
un aire frío indiferente.
Los juglares almendrados
complacientes y profundos,
hoy son borrachos
con una sucia careta
sobre un vecindario abstracto.
Desempaqué la verdad,
era plena
simple y tosca;
como un mohoso pan
en lebrillo reluciente.
Eran tan raros adagios,
los orines de los perros
gota a gota
cual aceite derramado
sobre una plaza seria y rumiante;
como un poema robado
turbio rugoso y errante.
Desempaqué mi dolor,
era apenas
roto frasco de amatista,
ajenjo verde de mármol.
Y era tarde.
Y me fui con mi función
para otra parte...
......