Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
INESPERADAMENTE
Al llegar el día, inesperadamente irrumpen cambios en tu vida,
todo se vuelve extraño,
todo se ha desvanecido,
tu mirada se ve perdida.
Caminas por las calles, sumergida en tus pensamientos,
buscando qué
Nada hoy tiene sentido,
es como si todo hubiera desaparecido,
en un instante recuerdas como se han ido los días ya vividos,
nostálgicamente eres abrazada por aquellos días ya pasados,
pero tan vivamente recordados,
que te daban la energía y te fortalecían,
para emprender la lucha de cada día.
Que difícil es caminar, sin rumbo encontrar,
es divagar, es un ir y venir sin fin.
Cuanto más quieres alcanzar, más espinoso se hace el andar.
Cómo poder limpiar todo lo que hoy llevas por dentro,
no se puede de la piel desprender,
si parecen profundas las heridas que van dejando los días,
como surcos en tu piel, como huellas van marcando el camino,
hacia un nuevo destino.
Miedo causa,
el no saber que se podrá encontrar
cuando tus ojos abras,
a ese nuevo despertar,
quizás rostros nuevos puedas hallar
y otros ojos podrás mirar,
pasarán por tu lado, sin siquiera tu nombre saber
y una sonrisa generosa te darán,
tan sólo por mirar a sus ojos al pasar.
¡Ay! que inesperado fue, tan sólo parpadeaste
y otra vida encontraste en un instante
No temas,
sólo quiere abrazarte
y de la mano llevarte,
a esta nueva vida que tanto un día anhelaste
Al llegar el día, inesperadamente irrumpen cambios en tu vida,
todo se vuelve extraño,
todo se ha desvanecido,
tu mirada se ve perdida.
Caminas por las calles, sumergida en tus pensamientos,
buscando qué
Nada hoy tiene sentido,
es como si todo hubiera desaparecido,
en un instante recuerdas como se han ido los días ya vividos,
nostálgicamente eres abrazada por aquellos días ya pasados,
pero tan vivamente recordados,
que te daban la energía y te fortalecían,
para emprender la lucha de cada día.
Que difícil es caminar, sin rumbo encontrar,
es divagar, es un ir y venir sin fin.
Cuanto más quieres alcanzar, más espinoso se hace el andar.
Cómo poder limpiar todo lo que hoy llevas por dentro,
no se puede de la piel desprender,
si parecen profundas las heridas que van dejando los días,
como surcos en tu piel, como huellas van marcando el camino,
hacia un nuevo destino.
Miedo causa,
el no saber que se podrá encontrar
cuando tus ojos abras,
a ese nuevo despertar,
quizás rostros nuevos puedas hallar
y otros ojos podrás mirar,
pasarán por tu lado, sin siquiera tu nombre saber
y una sonrisa generosa te darán,
tan sólo por mirar a sus ojos al pasar.
¡Ay! que inesperado fue, tan sólo parpadeaste
y otra vida encontraste en un instante
No temas,
sólo quiere abrazarte
y de la mano llevarte,
a esta nueva vida que tanto un día anhelaste