humanoide
Poeta fiel al portal
¡Acaba de una vez Lilith!
De nuevo la niebla irrumpiendo mi espacio,
lienzo de arcángeles de alas topacio,
entes que escoltan el irresistible aroma
de bella maldad que al cordero enamora.
¡Soy tu cordero! ....... Aroma de rosas.
¡Tómame ahora! ....... ¡Arranca mis ropas!
Quiero sembrar en tu vientre la angustia
de un ser que acompañe tus cabalas mustias.
¡No te detengas! ....... Estoy abatido,
sacia el deseo de tu amor reprimido,
desnuda el perfecto esplendor de tu cuerpo,
entrégame ahora el sudor de tu sexo.
¡Grita a los cielos! ……. ¡A los mil infiernos!
Que me haz poseído a los tiempos eternos,
marca mi pecho cual fiel a su dueño,
penetra por siempre en la paz de mis sueños
y lárgate ahora infeliz tentadora,
abandona el regazo del ser que te adora.
Humanoide