mamcardenal
Exp..
Inexplicable
el devenir de mis pulsos.
Ese torbellino
de a i r e
que me rodea
y me ahoga
dulcemente
sin pedirme agravio
por dejar de ser tu.
¿Qué decir de mi necedad?
Acelerar rabioso
del latir en tus venas.
¿Y de los meridianos
que te conforman
mujer?
Cada vez más
paralelos
entre todas las
mujeres
que pasan a mi lado.
Me hacen ser más
yo,
en este mundo,
que no aseguro redondo,
como dijo Copérnico,
pero sí
rotundo de formas,
enquistado
en tus caderas.
Quizás
no me entiendas.
Quizás
ya esté enamorado...
Irremediablemente
abatido.
el devenir de mis pulsos.
Ese torbellino
de a i r e
que me rodea
y me ahoga
dulcemente
sin pedirme agravio
por dejar de ser tu.
¿Qué decir de mi necedad?
Acelerar rabioso
del latir en tus venas.
¿Y de los meridianos
que te conforman
mujer?
Cada vez más
paralelos
entre todas las
mujeres
que pasan a mi lado.
Me hacen ser más
yo,
en este mundo,
que no aseguro redondo,
como dijo Copérnico,
pero sí
rotundo de formas,
enquistado
en tus caderas.
Quizás
no me entiendas.
Quizás
ya esté enamorado...
Irremediablemente
abatido.
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