aurigae
Poeta recién llegado
Mis brazos te necesitan.
Cada momento, cada segundo
tu recuerdo nace y muere.
Nace en tus ojos,
muere en los míos.
Cuando sonrío,
iluminas mi cara,
cuando amo,
mi corazón,
estrecho caparazón
el que me quité de mi espalda,
como mosquito atrapado en
una tela de araña
huyendo a cualquier otro rincón.
Cada momento, cada segundo
tu recuerdo nace y muere.
Nace en tus ojos,
muere en los míos.
Cuando sonrío,
iluminas mi cara,
cuando amo,
mi corazón,
estrecho caparazón
el que me quité de mi espalda,
como mosquito atrapado en
una tela de araña
huyendo a cualquier otro rincón.