Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy olí tu perfume
,
mmmmmmmmmm
y me sigue gustando olerlo,
se quedó en mi paladar,
se quedó pegado a mis ojos cerrados,
como se han quedado tus alas
revoloteando cerca de mi alma.
Hoy el ángel esparció tu perfume a mí alrededor ,
mmmmmmmmmm
y sonriente lo inspiró mi nariz,
junto a imágenes que se agolparon sin piedad
nublando mis ojos de tu tan exquisita intensidad,
fueron figuras que apuré en conquistar,
pretendiendo permanecieran por mis ramas enredadas.
Hoy olí tu perfume y caminé tras de él,
por si al dar vuelta... sonreías
y reconocías mi suspiro bestial,
que galopante se dejaba arrancar desde mi boca
y jadeante suspendía en vilo el respiro queriendo acabar.
Hoy olí tu perfume y de golpe detuve mi paso,
para saborearlo,
para conquistarlo,
para que estuviera conmigo todo ese rato
y conseguí materializar tu boca pegada a la mía
y dentro de mis ojos alcancé ver tu mirada fija,
que hablaban de mi nombre como seducía tu karma,
atrapé tus manos acariciando sin recato mis ropas,
que caían sin-verguenzas al lado de las tuyas,
percibí tu aliento arrebatado ,
extasiando las entrañas de mis buenos años seducidos en ti.
Hoy por unos momentos te dejaste ver
con el perfume que jugueteo por mis prados
y vertiginoso te pretendí perenne,
como perennes fueron las sensaciones,
que exquisitas se quedaron prendadas de este mi olfato animal
mmmmmmmmmm
y me sigue gustando olerlo,
se quedó en mi paladar,
se quedó pegado a mis ojos cerrados,
como se han quedado tus alas
revoloteando cerca de mi alma.
Hoy el ángel esparció tu perfume a mí alrededor ,
mmmmmmmmmm
y sonriente lo inspiró mi nariz,
junto a imágenes que se agolparon sin piedad
nublando mis ojos de tu tan exquisita intensidad,
fueron figuras que apuré en conquistar,
pretendiendo permanecieran por mis ramas enredadas.
Hoy olí tu perfume y caminé tras de él,
por si al dar vuelta... sonreías
y reconocías mi suspiro bestial,
que galopante se dejaba arrancar desde mi boca
y jadeante suspendía en vilo el respiro queriendo acabar.
Hoy olí tu perfume y de golpe detuve mi paso,
para saborearlo,
para conquistarlo,
para que estuviera conmigo todo ese rato
y conseguí materializar tu boca pegada a la mía
y dentro de mis ojos alcancé ver tu mirada fija,
que hablaban de mi nombre como seducía tu karma,
atrapé tus manos acariciando sin recato mis ropas,
que caían sin-verguenzas al lado de las tuyas,
percibí tu aliento arrebatado ,
extasiando las entrañas de mis buenos años seducidos en ti.
Hoy por unos momentos te dejaste ver
con el perfume que jugueteo por mis prados
y vertiginoso te pretendí perenne,
como perennes fueron las sensaciones,
que exquisitas se quedaron prendadas de este mi olfato animal